Sierra Consultores Legales se prepara para iniciar una nueva etapa de expansión regional con su llegada a El Salvador, respaldada por más de dos décadas de experiencia y una trayectoria construida principalmente en el ámbito laboral. En esta entrevista conocemos su evolución, el modelo que ha desarrollado y su apuesta por consolidarse como una plataforma jurídica internacional con presencia física en distintos mercados.
¿Cómo nace Sierra Consultores Legales y cuál fue la necesidad puntual que motivó la creación de la firma?
R/ Sierra Consultores Legales nace en Costa Rica en el año 2003, con una visión clara: ofrecer a nuestros clientes una buena alternativa legal, clara, honesta y bien dirigida dentro de las opciones legales que ofrece el sistema en cada materia.
A lo largo de estos años hemos transitado por diferentes ramas del Derecho: penal, familia, migratorio, laboral, mercantil, entre otras. Sin embargo, desde hace casi veinte años encontramos en el Derecho Laboral una necesidad muy particular. Muchas personas tenían derechos que reclamar, pero no necesariamente los recursos económicos para contratar representación legal y sostener un proceso.
A partir de ahí desarrollamos un modelo en el que la capacidad económica inicial del trabajador no fuera un obstáculo para acceder a la justicia. Este modelo nos ha permitido atender, solo en asuntos laborales, más de 13,000 casos, lo que nos ha dado una enorme experiencia práctica.
Durante muchos años pusimos ese conocimiento principalmente al servicio de la parte trabajadora. Sin embargo, también entendimos que esa misma experiencia nos permite hoy iniciar una nueva etapa.
A través de Sierra Corporativo ponemos ese conocimiento al servicio del sector empresarial, ayudando a las organizaciones a prevenir riesgos, fortalecer el cumplimiento de la legislación laboral y evitar conflictos que pueden terminar en costosos procesos judiciales. Paralelamente, estamos llevando la experiencia y estructura que hemos construido durante todos estos años hacia un proyecto todavía más ambicioso: convertir Sierra en una plataforma jurídica internacional presencial.
Si tuvieran que definir la misión y esencia de la firma en una sola frase, ¿cuál sería?
R/ “No es que sepamos más. Es que hemos visto más”.
Y agregaría una más: “El conocimiento es local. El respaldo es, por ahora, regional”.
Generalmente, el ámbito legal se percibe como distante, complejo o intimidante. ¿De qué manera la firma ha construido una cultura centrada en el trato humano, la empatía y la accesibilidad para el trabajador?
R/ Para nosotros, detrás de cada expediente siempre hay una persona y, muchas veces, esa persona llega al abogado en uno de los momentos más difíciles de su vida: perdió su trabajo, tiene un conflicto familiar, está arriesgando su patrimonio o simplemente no sabe cómo enfrentar un problema.
Por eso creemos que el abogado primero tiene que escuchar y entender, y después hablar de leyes. Y esa filosofía queremos trasladarla ahora al ámbito internacional.
Si una persona tiene un problema en otro país, la distancia aumenta todavía más la incertidumbre. Queremos que pueda entrar a una oficina de Sierra en su propio país, sentarse frente a un abogado, explicarle personalmente lo que está viviendo y saber que tiene a alguien que lo va a acompañar en la búsqueda de una solución.
Defender los derechos laborales implica enfrentarse a situaciones de tensión o asimetría de poder. ¿Cómo describen el compromiso ético que asume el equipo legal al respaldar a cada persona?
R/ Nuestro compromiso siempre ha sido representar al cliente con independencia, transparencia y responsabilidad. Defender firmemente a una persona no significa decirle lo que quiere escuchar.
Un buen abogado también tiene que tener la capacidad de decirle a su cliente cuándo tiene razón, cuándo no la tiene, cuáles son los riesgos y qué puede razonablemente esperar dentro de las opciones legales disponibles en un proceso.
Para nosotros, la confianza comienza precisamente ahí: en hablarle con claridad al cliente, utilizando un lenguaje sencillo y comprensible que le permita entender realmente su situación, sus opciones y los riesgos de cada decisión.
Con más de 20 años de recorrido, ¿cuáles consideran que han sido los hitos más relevantes que han consolidado la reputación de la firma en la región?
R/ Yo distinguiría cuatro etapas.
La primera fue construir experiencia. Durante muchos años nos concentramos intensamente en Derecho Laboral y atendimos miles de asuntos.
La segunda fue consolidarnos como firma. Crecimos, desarrollamos una estructura de trabajo y logramos posicionarnos dentro de un segmento importante de la población.
La tercera fue salir de Costa Rica. Comenzamos a desarrollar presencia en Panamá y Colombia, y hoy estamos dando este nuevo paso en El Salvador.
Ahora estamos entrando en una cuarta etapa: la internacionalización del modelo. Nuestra proyección de corto y mediano plazo contempla mercados como México, Estados Unidos y España, pero no queremos simplemente tener oficinas en diferentes países. Queremos que esas oficinas estén conectadas y funcionen como puertas de entrada a una misma plataforma jurídica internacional.
Con más de dos décadas en el mercado y presencia en países como Costa Rica, Panamá y Colombia, ¿cuál ha sido el aprendizaje más valioso al defender exclusivamente a la clase trabajadora?
R/ Que los problemas jurídicos rara vez comienzan el día que llega la demanda. Normalmente vienen construyéndose desde mucho antes. Después de ver de cerca miles de casos, uno comienza a identificar patrones, errores recurrentes y situaciones que pudieron haberse evitado.
Ese aprendizaje es precisamente una de las razones por las que estamos ampliando nuestro modelo corporativo. Toda esa experiencia acumulada puede utilizarse no solamente para resolver conflictos, sino también para prevenirlos.
¿Cómo se consolida una firma que decide representar al 100 % solo a los trabajadores, renunciando a asesorar a la parte patronal o empresarial?
R/ Esa fue durante muchos años una característica muy importante de Sierra y es parte fundamental de nuestra historia. Pero las organizaciones también evolucionan.
Después de casi veinte años viendo conflictos laborales desde la perspectiva del trabajador, hemos acumulado un conocimiento extraordinariamente valioso sobre por qué nacen esos conflictos. Y hoy queremos utilizar también esa experiencia para ayudar a las empresas a prevenirlos.
Por eso Sierra está desarrollando una línea de asesoría laboral empresarial preventiva. No se trata de abandonar nuestra historia. Se trata de utilizar todo lo que esa historia nos enseñó.
No asesoramos a las empresas para limitar derechos laborales. Las asesoramos para cumplir correctamente la legislación, reducir riesgos y construir relaciones laborales sanas y sostenibles.
“Durante casi veinte años hemos visto qué sucede cuando el problema llega a los tribunales. Ahora también queremos ayudar a las empresas a evitar que llegue hasta allí”.
¿Qué principios o pilares internos han guiado el crecimiento y la reputación de la firma a lo largo de estos años?
R/ Yo mencionaría cuatro: experiencia, accesibilidad, transparencia y confianza. Y ahora estamos incorporando un quinto: conectividad internacional.
Queremos trasladar esos mismos valores a todos los países donde Sierra tenga presencia, porque una marca internacional no puede significar simplemente tener el mismo rótulo en distintos países. Tiene que significar una misma experiencia de valor para el cliente.
Frente a la complejidad de los trámites legales, ¿cuál es el método de Sierra Consultores Legales para dar rapidez, claridad y acompañamiento desde la primera cita?
R/ Primero, escuchar. Segundo, identificar exactamente cuál es el problema. Tercero, explicarle al cliente, en un lenguaje que pueda entender, qué opciones tiene. Y cuarto, mantenerlo informado.
Queremos llevar ese procedimiento a nuestra plataforma internacional.
Si mañana un cliente entra a Sierra El Salvador porque quiere comprar una propiedad en Costa Rica, ¿qué sucede?
R/ El cliente no debería tener que descubrir por su cuenta cómo funciona Costa Rica en el sector inmobiliario. Para eso estamos nosotros.
Sierra El Salvador recibe al cliente, entiende su necesidad y coordina el asunto con nuestros profesionales en Costa Rica. El cliente mantiene un punto de contacto en su propio país mientras Sierra coordina la solución en el país donde se necesita.
¿De qué manera la llegada a El Salvador se alinea con la estrategia global de crecimiento y consolidación de la firma en la región?
R/ El Salvador no es simplemente la apertura de otra oficina; forma parte de una visión mucho más grande.
Nuestra meta es convertir Sierra Consultores Legales en una plataforma jurídica internacional presencial, y digo presencial porque para nosotros eso es fundamental.
Existen excelentes redes internacionales de abogados, pero nuestro concepto busca agregar algo: presencia física bajo una misma identidad.
Queremos que una persona que vive en El Salvador y tiene un asunto en Costa Rica, Panamá o Colombia pueda entrar físicamente a Sierra El Salvador, sentarse frente a nuestro abogado local y, desde aquí, acceder a nuestra estructura en esos países.
Y exactamente lo mismo en sentido contrario. Si un cliente en Colombia necesita resolver un asunto en El Salvador, entra por nuestra oficina de Sierra Colombia y nuestra estructura lo conecta con Sierra El Salvador.
Mañana serán más países, porque las personas emigran, las familias se internacionalizan, las empresas cruzan fronteras y las inversiones también.
Nosotros partimos de una pregunta muy sencilla: “Si la vida familiar, laboral y empresarial de nuestros clientes ya cruzó las fronteras, ¿por qué sus servicios legales deberían quedarse dentro de ellas?”.
Al desembarcar en un nuevo mercado, ¿qué sello característico de Sierra Consultores Legales buscan mantener intacto?
R/ La cercanía.
Podemos crecer internacionalmente, utilizar tecnología y tener oficinas en diferentes países, pero nunca queremos convertirnos en una organización distante del cliente.
Queremos que siempre exista un abogado al que el cliente pueda mirar a los ojos y, precisamente por eso, nuestra apuesta internacional es presencial.
Queremos tecnología para eliminar distancias, pero presencia física para generar confianza. Ese es el sello que queremos mantener en El Salvador y en cada país al que llegue Sierra.
¿Cuál es la visión de Sierra Consultores Legales para los próximos años y qué significa convertirse en una plataforma jurídica internacional?
R/ Nuestro objetivo es que una persona pueda entrar a una oficina Sierra en su propio país y acceder desde allí a soluciones jurídicas en diferentes partes del mundo.
No queremos ser simplemente una red que refiere clientes entre abogados. Queremos construir oficinas físicas, con abogados locales, conectadas bajo una estructura internacional coordinada.
Cada país aporta el conocimiento de sus propios profesionales y Sierra aporta la conexión internacional.
“El conocimiento es local. El respaldo es global”.
Queremos que mañana una persona pueda entrar a Sierra en San Salvador, San José, Panamá, Medellín, Miami, Madrid o cualquier otra ciudad donde estemos presentes y formular una pregunta muy sencilla:
“Tengo un asunto en otro país. ¿Me pueden ayudar?”.
Y que nuestra respuesta sea:
“Sí. Eso hacemos en Sierra Consultores: atendemos localmente asuntos legales, aunque estén al otro lado de una frontera”.