Economía
El Salvador proyecta ingresos turísticos de $3,600 millones en 2026
El turismo se perfila como uno de los motores de la economía salvadoreña en 2026. El Gobierno proyecta ingresos de $3,600 millones por esta actividad, un aumento del 10 % respecto al año anterior.
Además, las autoridades esperan recibir 4.2 millones de turistas internacionales al cierre del año. La cifra supondría 100,000 visitantes más que en 2025, según la ministra de Turismo, Morena Valdez.
Entre enero y septiembre, El Salvador registró 3.5 millones de visitantes, aunque la funcionaria no detalló los ingresos generados durante ese período. Por tanto, las cifras disponibles muestran el volumen de llegadas, pero todavía no permiten medir cuánto gastó cada visitante.
Más visitantes, pero también importa cuánto gastan
El crecimiento turístico no depende únicamente de atraer más personas. También importa cuánto tiempo permanecen en el país, cuánto gastan y qué actividades económicas reciben ese dinero.
El alojamiento, los restaurantes, el transporte, los comercios y los servicios recreativos pueden beneficiarse de esa demanda. Asimismo, el turismo puede abrir oportunidades para pequeños negocios y trabajadores independientes.
Sin embargo, el número de llegadas no revela por sí solo el impacto económico. Para evaluar ese efecto, también se necesitan datos sobre gasto promedio, duración de las estadías, empleo e inversión.
Centroamérica y Estados Unidos sostienen la demanda
Los visitantes de Guatemala, Honduras y Estados Unidos figuran entre los principales mercados turísticos de El Salvador, según Valdez. A ellos se suman viajeros de Argentina, Chile y Uruguay.
La cercanía geográfica favorece los desplazamientos desde los países vecinos, mientras que el mercado estadounidense representa otra fuente de visitantes. La diversificación de los mercados puede ampliar las oportunidades para hoteles, restaurantes y operadores turísticos.
No obstante, mantener esa demanda requiere servicios, conectividad y una oferta que motive a los viajeros a permanecer más tiempo y regresar.
La seguridad y las playas forman parte de la oferta
Las playas salvadoreñas, especialmente las vinculadas con el surf, figuran entre los principales atractivos del país. Su cercanía con San Salvador también facilita las visitas desde la capital.
Valdez atribuye parte del crecimiento turístico a la mejora de la percepción de seguridad. Durante años, la violencia de las pandillas marcó la imagen internacional de El Salvador.
Ese cambio de percepción puede influir en las decisiones de viaje. Sin embargo, para determinar su efecto económico también se necesitan indicadores que permitan comparar las llegadas, el gasto y la actividad empresarial.
Turismo y construcción, dos actividades con efectos distintos
El turismo y la construcción figuran entre las actividades que impulsan la economía salvadoreña, aunque operan de manera diferente. El primero genera demanda de servicios y puede aportar divisas, mientras que la segunda moviliza inversiones, materiales y mano de obra.
Ambos sectores pueden crear empleos y oportunidades para empresas de distintos tamaños. Además, la construcción de hoteles, restaurantes e infraestructura puede ampliar la capacidad turística, siempre que responda a una demanda sostenible.
El reto consiste en que el crecimiento se traduzca en beneficios económicos que lleguen a más empresas y trabajadores. Para medir ese resultado, las proyecciones de visitantes e ingresos deberán contrastarse con los datos efectivos al cierre de 2026.




