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España concede libertad condicional por motivos de salud a exmilitar salvadoreño condenado por masacre de jesuitas
La Audiencia Nacional de España concedió libertad condicional por motivos de salud al excoronel salvadoreño Inocente Orlando Montano, condenado por la masacre de seis jesuitas y dos mujeres en 1989.
Montano, de 84 años, cumple una condena por asesinatos cometidos contra sacerdotes españoles durante la ofensiva militar de noviembre de 1989 en San Salvador.
El deterioro de salud sustenta la decisión
La prisión Madrid VII de Estremera propuso en marzo concederle el beneficio penitenciario. El juez José Luis Castro, de la Sección de Vigilancia Penitenciaria, aprobó la medida.
La resolución señala un grave deterioro de salud y un elevado declive cognitivo. Además, menciona delirios y una alta dependencia para realizar actividades cotidianas.
El juez consideró que Montano padece una enfermedad grave e incurable. Por ello, ordenó que continúe bajo tratamiento médico en el centro correspondiente a su domicilio.
La resolución también establece que una enfermedad grave no requiere un estado preagónico para acceder a la libertad condicional.
Montano fue condenado por asesinatos de 1989
La Audiencia Nacional condenó a Montano en 2020 por cinco asesinatos con carácter terrorista. Las víctimas fueron los jesuitas españoles Ignacio Ellacuría, Segundo Montes, Ignacio Martín-Baró, Amando López y Juan Ramón Moreno.
Los militares asesinaron a los sacerdotes en noviembre de 1989 dentro del campus de la Universidad Centroamericana de San Salvador.
La justicia española atribuyó la operación al alto mando de las Fuerzas Armadas salvadoreñas. Montano formaba parte de esa estructura como viceministro de Seguridad Pública.
La pena superaba los 133 años
Aunque el tribunal impuso una pena acumulada superior a 133 años, fijó en 30 años el máximo de cumplimiento efectivo.
La sentencia también consideró acreditada la participación de Montano en la estructura militar vinculada con la masacre.
Además, atribuyó a esa operación las muertes del jesuita salvadoreño Joaquín López y de Julia Elba Ramos y su hija Celina Mariceth.
Sin embargo, España no pudo condenarlo por esos tres asesinatos porque Estados Unidos no autorizó su extradición por esos hechos.




