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El uso de smart-contracts en las relaciones comerciales de las fintech
Escrito por: Daniel Eduardo Leiva Fortín | Socio Torres Legal
Los smart-contracts son, sin duda, una tecnología emergente que está transformando la forma en que las fintech llevan a cabo sus relaciones comerciales. Con la capacidad de automatizar la ejecución de contratos y reducir significativamente los costos de transacción, los smart-contracts están revolucionando el mundo de las relaciones comerciales, especialmente y en particular de las fintech. En este artículo se analizará el papel de los smart-contracts en las relaciones comerciales de las fintech, así como las ventajas y desventajas de su uso.
Pero, ¿cómo funcionan exactamente los smart-contracts? Los smart-contracts son contratos digitales que se ejecutan automáticamente cuando se cumplen ciertas condiciones preestablecidas. Estos contratos están escritos en lenguaje de programación y se ejecutan en una red de ordenadores descentralizada, como la blockchain. La blockchain es una base de datos descentralizada que registra todas las transacciones realizadas en ella, lo que la hace inmutable e invulnerable a la manipulación. Su funcionalidad además es sencilla, se ejecutan de manera similar a un contrato tradicional, pero con la ventaja de que su ejecución es automática. Una vez que se han definido las condiciones del contrato, se establece un código que se carga en la blockchain. Cuando se cumplen las condiciones establecidas, el contrato se ejecuta automáticamente, sin necesidad de intermediarios.
Los smart-contracts pueden transformar significativamente las relaciones comerciales en el mundo de las fintech. Gracias a la automatización de la ejecución de contratos, los costos de transacción pueden reducirse significativamente, lo que hace que los servicios financieros sean más accesibles y rentables para los usuarios. Además, la transparencia y la seguridad de las transacciones se ven significativamente mejoradas con el uso de smart-contracts. Esto ayuda a aumentar la confianza y la credibilidad de las fintech, lo que es crucial en un mercado en el que la seguridad y la protección de los datos de los usuarios son tan importantes.
Con los smart-contracts, las fintech pueden ofrecer servicios financieros más rentables y accesibles para sus usuarios. Por ejemplo, en el sector de préstamos P2P (o persona a persona), los smart-contracts pueden gestionar completamente los préstamos sin intermediarios, lo que aumenta la eficiencia del proceso de préstamo y reduce los costos de transacción.
Otro ejemplo loable es su utilización en el sector de asegurabilidad, los smart-contracts también pueden automatizar la ejecución de pólizas de seguro, reduciendo los costos y el riesgo de fraude. Los smart-contracts son transparentes y se ejecutan automáticamente, reduciendo el riesgo de manipulación y aumentando la eficiencia.
Cómo ejemplo final podría mencionar el caso de uso dentro de los mercados bursátiles ejecutando automáticamente órdenes de compra y venta de valores cuando se cumplan determinados parámetros, u otro tipo de funcionalidades comunes en dicho mercado.
La adopción de los smart-contracts beneficia a las fintech, pero beneficia en mayor medida a sus usuarios. Los smart-contracts ofrecen una mayor transparencia y seguridad en las transacciones, lo que aumenta la confianza de los usuarios en los servicios financieros en línea.
Pero, como con cualquier tecnología emergente, hay desventajas y limitaciones que deben ser consideradas. La adopción de los smart-contracts requiere una comprensión sólida de la tecnología y su posible impacto en las relaciones comerciales.
El uso de smart-contracts en las relaciones comerciales ofrece numerosas ventajas, entre las que destacan:
- Eficiencia: los smart-contracts automatizan la ejecución de los contratos, lo que reduce el tiempo y los costos de transacción.
- Transparencia: los smart-contracts son transparentes y están disponibles para todos los participantes en la red de blockchain. Esto reduce el riesgo de fraude y aumenta la confianza en las transacciones.
- Seguridad: los smart-contracts se ejecutan en la blockchain, lo que garantiza su inmutabilidad e invulnerabilidad a la manipulación. Esto reduce el riesgo de fraude y mejora la seguridad de las transacciones.
- Eliminación de intermediarios: los smart-contracts eliminan la necesidad de intermediarios en las transacciones comerciales, lo que reduce los costos y aumenta la eficiencia.
Aunque los smart-contracts ofrecen numerosas ventajas, también presentan algunas desventajas, entre las que destacan:
- Complejidad: los smart-contracts son complejos y requieren conocimientos técnicos avanzados para su programación y ejecución.
- Falta de flexibilidad: una vez que se han definido las condiciones del contrato, no es fácil realizar cambios. Esto puede ser un problema en situaciones en las que las condiciones cambian con el tiempo.
- Riesgo de errores: aunque los smart-contracts son autónomos y se ejecutan automáticamente, todavía existe el riesgo de errores en el código del contrato.
- Dependencia de la tecnología: los smart-contracts dependen de la tecnología de blockchain para su ejecución. Si la tecnología falla, los contratos pueden no ejecutarse correctamente.
Asimismo, su utilización platea las siguientes interrogantes:
¿Qué sucede con las formalidades contractuales? En muchos casos, los contratos legales tienen requisitos específicos para ser válidos, como la firma de todas las partes involucradas y la presentación de copias físicas del contrato. En un entorno de smart-contracts, estos requisitos pueden ser difíciles de cumplir, lo que plantea preguntas sobre la validez legal de los contratos inteligentes.
¿Quién responde en caso de un error? La automatización de la ejecución de contratos plantea preguntas sobre la responsabilidad legal en caso de incumplimiento del contrato. ¿Quién es responsable si un contrato inteligente no funciona correctamente y causa pérdidas financieras a una de las partes involucradas?
Por lo anterior, es importante que los reguladores establezcan un marco regulatorio claro para las fintech que utilizan smart-contracts. A pesar de estos desafíos, el potencial de los smart-contracts para transformar las relaciones comerciales en las fintech es impresionante y sin duda revolucionario. Los smart-contracts tienen el poder de reducir los costos de transacción, aumentar la eficiencia y transparencia en las transacciones financieras.
En conclusión, los smart-contracts son una tecnología emocionante que presenta tanto desafíos como oportunidades para las fintech. La adopción de los smart-contracts puede aumentar la eficiencia y reducir los costos de transacción, pero también plantea preguntas importantes sobre su validez legal y responsabilidad en caso de incumplimiento del contrato. Los reguladores también deben trabajar para establecer un marco regulatorio claro para las fintech que utilizan smart-contracts.
En última instancia, el potencial de los smart-contracts para transformar las relaciones comerciales en las fintech es impresionante y estamos ansiosos por ver cómo evoluciona esta tecnología en el futuro. Finalmente, no debemos cerrarnos a los avances tecnológicos, antes bien, debemos potenciar su utilización en nuestro día a día para facilitar nuestras tareas y potenciar nuestra creatividad, eficiencia y de los mercados.
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Enerwire apuesta por la producción eléctrica regional con inversión y tecnología
La demanda de infraestructura energética en Centroamérica y el Caribe ha impulsado el crecimiento de empresas vinculadas a la industria eléctrica. En ese contexto, Enerwire ha desarrollado desde El Salvador una operación industrial orientada a la producción y exportación de conductores eléctricos utilizados en redes de distribución, proyectos de energía y obras de infraestructura en distintos mercados del continente.
Con más de 30 años de trayectoria en el sector de manufactura eléctrica, la empresa produce conductores de cobre, aluminio y bimetálicos y ha construido una propuesta industrial que integra distintos procesos productivos dentro de una misma operación. Esta estructura permite optimizar tiempos de fabricación, fortalecer la logística y responder con mayor rapidez a la demanda regional.
Actualmente la compañía produce alrededor de 10,000 toneladas anuales de conductores eléctricos, destinados a proyectos de infraestructura energética en Centroamérica, el Caribe y Estados Unidos. El portafolio de la empresa supera los mil productos utilizados en diferentes aplicaciones del sector eléctrico.
Inversión industrial para ampliar capacidad productiva
Uno de los proyectos más recientes de la empresa es la construcción de una nueva planta en San Luis Talpa, El Salvador. La instalación representa una inversión de 50 millones de dólares y contempla un complejo industrial de 32,000 metros cuadrados diseñado para fortalecer la capacidad productiva y mejorar la eficiencia de los procesos de manufactura.
La nueva infraestructura busca atender con mayor agilidad la demanda de conductores eléctricos en mercados regionales y ampliar la presencia de la empresa en proyectos de infraestructura energética.
Para Rodrigo O’Byrne, CEO de Enerwire, el desarrollo industrial debe estar acompañado por una visión clara sobre el propósito de la tecnología dentro de las operaciones empresariales.
“La tecnología carece de impacto sin un propósito claro”, afirma el ejecutivo al referirse al enfoque que ha guiado la expansión de la compañía en los últimos años.
Manufactura con criterios de sostenibilidad
Esta empresa también incorpora prácticas orientadas a reducir el impacto ambiental de sus procesos productivos. La empresa opera con Certificados de Energía Limpia (I-REC), un mecanismo que respalda el consumo energético proveniente de fuentes renovables.
Además, la compañía desarrolla un plan de gestión de residuos enfocado en reducir el desperdicio de materia prima durante la fabricación de conductores eléctricos.
Como parte de este enfoque, Enerwire es miembro del Consejo Empresarial Salvadoreño para el Desarrollo Sostenible (CEDES), organización que brinda acompañamiento técnico para la medición e implementación de prácticas empresariales vinculadas a sostenibilidad.
Formación técnica y desarrollo del talento
La expansión industrial de la empresa también se apoya en el desarrollo de talento técnico. Enerwire impulsa procesos de formación para su personal con el objetivo de fortalecer las capacidades del equipo y prepararlo para competir en mercados internacionales.
En paralelo, la empresa mantiene alianzas con instituciones educativas para promover programas de prácticas profesionales y oportunidades de formación para estudiantes.
Entre estas colaboraciones se encuentran programas con ITCA, The Key Institute y la Universidad Don Bosco, orientados a impulsar el desarrollo de talento técnico vinculado al sector industrial.
“El liderazgo de la empresa se centra en el liderazgo con propósito, donde el talento humano es el protagonista de esta expansión hacia nuevos mercados”, señala O’Byrne.
De cara a los próximos años, la compañía busca consolidar su presencia en la industria eléctrica regional y fortalecer la capacidad productiva instalada en el país.
“Hemos demostrado que localmente podemos fabricar conductores eléctricos de calidad mundial. Nuestro compromiso es seguir transformando la región a través de la innovación y la responsabilidad sostenible”, concluye el ejecutivo.
Este modelo de crecimiento industrial y expansión regional es parte de las razones por las cuales la empresa ha sido incluida dentro de la selección de Empresas de Impacto.
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DIANA ajusta su modelo operativo con foco en logística, energía y sostenibilidad
La transformación de DIANA no ha sido puntual ni aislada. La empresa ha venido ajustando su forma de operar, integrando cambios en logística, tecnología y sostenibilidad que responden a una visión más amplia sobre su rol en el mercado y en la sociedad. Ese proceso ha implicado revisar estructuras internas, fortalecer capacidades y redefinir prioridades en toda la organización.
En los últimos años, la compañía ha impulsado una agenda que combina eficiencia operativa con una integración progresiva de criterios sostenibles en sus decisiones. Este enfoque ha sido promovido desde por el CEO de la compañía, Armando Mendiola, quien ha sido el principal impulsor de esta nueva perspectiva hacia el futuro. Él suele recordar que, si algo dejó la pandemia fue la capacidad de despertar ante un panorama lleno de oportunidades.
“Entendimos que la meta no era simplemente sobrevivir, sino reinventarnos para convertirnos en una empresa verdaderamente sostenible”, señala Luis Núñez, Director Legal y de Asuntos Corporativos de la compañía.
La empresa ha incorporado herramientas de análisis y auditorías energéticas como parte de este proceso, con el objetivo de avanzar hacia una operación más eficiente y consciente del uso de recursos.
Escala operativa e impacto económico
La dimensión de la operación de DIANA se refleja en su alcance dentro y fuera del país. En El Salvador, la empresa genera empleo, en El Salvador, para más de 3,100 personas y mantiene una red que beneficia a aproximadamente 200 mil comercios.
Su capacidad productiva y logística permite movilizar más de 65 mil toneladas de alimentos hacia más de 50 millones de consumidores, lo que posiciona a la empresa como uno de los actores relevantes en la industria alimentaria regional.
Una parte importante de su producción se destina a exportación. Cerca del 70% de los productos se envían a mercados de Centroamérica y Estados Unidos, lo que ha contribuido a la generación de divisas y al fortalecimiento de su presencia internacional. Esto coloca a la empresa como líder en exportadores ya que tan solo para 2019 DIANA generó divisas por un total de $118.8 Millones.
“Con una operación de estas dimensiones, DIANA ejerce un rol activo de liderazgo en la reactivación económica del país. DIANA mantiene firme su compromiso de seguir contribuyendo en mantener y generar empleos estables y seguros, así como inyectar dinamismo a la economía de El Salvador.”, explica Núñez.
Innovación operativa y sostenibilidad
Dentro de su estrategia, DIANA ha incorporado soluciones tecnológicas orientadas a mejorar la gestión ambiental de sus procesos productivos. Uno de los proyectos más relevantes es su planta de tratamiento de aguas residuales, equipada con sistemas biológicos que permiten degradar residuos de forma controlada.
La operación incluye mecanismos de ultrafiltración que mejoran la calidad del agua tratada y permiten su reutilización en actividades como riego agrícola. Además, la empresa utiliza reactores anaerobios que transforman residuos en biogás, integrando procesos de generación de energía dentro de su operación.
Este sistema se complementa con un laboratorio especializado que monitorea la calidad del agua con una frecuencia superior a la exigida por la normativa, lo que permite mantener control sobre cada etapa del proceso.
En paralelo, la empresa ha impulsado programas de economía circular en alianza con comunidades, autoridades locales y organizaciones como FUNDEMAS. Estas iniciativas incluyen proyectos de reciclaje y capacitación que buscan generar valor económico y social en los territorios donde opera.
“En materia de sostenibilidad hemos vivido un verdadero proceso de transformación, apostando por convertir a Diana en una empresa genuinamente sostenible en el tiempo”, afirma Núñez.
A nivel organizacional, DIANA ha fortalecido su cultura interna bajo el concepto de cercanía con las personas, promoviendo el compromiso de sus colaboradores y reforzando su vínculo con consumidores y comunidades.
De cara a los próximos años, la empresa continuará desarrollando su red logística y su capacidad operativa, con proyectos como el Centro de Servicios Valle Dulce, que busca mejorar la eficiencia, la distribución y la capacidad de respuesta en el mercado regional.
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CMI refuerza su presencia regional con inversiones, innovación y sostenibilidad
Corporación Multi Inversiones (CMI) mantiene una estrategia de crecimiento sostenida en Centroamérica basada en inversión productiva, expansión operativa y programas de sostenibilidad. En El Salvador, la compañía ha avanzado en el fortalecimiento de su capacidad logística, la modernización de procesos industriales y el desarrollo de iniciativas ambientales y comunitarias que forman parte de su modelo de negocio.
Durante el último año, la empresa ha concentrado esfuerzos en consolidar operaciones y ejecutar su plan de inversiones en el país. Esto incluye proyectos para ampliar la capacidad productiva, fortalecer la red de distribución y modernizar sus plantas industriales.
“CMI ha vivido una etapa de consolidación y ejecución disciplinada de su estrategia de crecimiento regional, con un fuerte énfasis en la resiliencia operativa, la continuidad del negocio y el fortalecimiento de capacidades clave para el crecimiento de largo plazo”, explica Jaime García Oriani, Business Partner de Asuntos Corporativos y Sostenibilidad de la compañía.
Las acciones forman parte de un proceso que busca mantener la competitividad del negocio en un entorno económico cambiante. En ese contexto, la empresa ha reforzado su estructura logística, ampliado inversiones industriales y desarrollado iniciativas vinculadas a eficiencia energética y economía circular.
Inversión y expansión operativa
Uno de los ejes de la estrategia reciente de CMI ha sido la inversión en infraestructura productiva y logística. En El Salvador, la compañía desarrolló un nuevo centro de distribución en la zona oriental del país con una inversión de 1.5 millones de dólares. El objetivo es fortalecer la red logística y facilitar el acceso a sus productos en diferentes mercados.
A esto se suman mejoras en la planta de procesamiento avícola, donde se destinaron 7 millones de dólares para modernización tecnológica, calidad e inocuidad alimentaria.
En paralelo, la empresa ha realizado inversiones en sus plantas de procesamiento de trigo y maíz, incluyendo infraestructura ambiental como una nueva planta de tratamiento de aguas residuales.
Estas inversiones forman parte de un plan de fortalecimiento productivo que también incluye la expansión de su presencia comercial. En los últimos meses se han abierto nuevos restaurantes Pollo Campero en el país, uno de ellos en la zona de Surf City.
Según García Oriani, estas decisiones responden a una visión de largo plazo que busca preparar a la empresa para nuevos escenarios de mercado.
“En El Salvador hemos dado seguimiento al plan de inversiones que anunciamos entre 2022 y 2025, orientado a ampliar nuestra capacidad productiva, fortalecer nuestra red de distribución y robustecer nuestras capacidades comerciales”, señala.
Además del impacto económico, estas operaciones tienen efectos directos en el empleo. Actualmente la empresa genera más de 9,500 puestos de trabajo directos en el país, distribuidos en sus diferentes unidades de negocio y marcas.
Innovación y eficiencia en la industria alimentaria
Además, CMI ha impulsador procesos de innovación tecnológica en producción, logística y control de calidad. Ha impulsado la digitalización de procesos industriales y logísticos, así como la automatización de operaciones para mejorar la eficiencia y la trazabilidad en la cadena de producción.
“Impulsamos la innovación como un habilitador estratégico para la competitividad sostenible. Hemos fortalecido la automatización de procesos productivos y logísticos, así como la incorporación de tecnologías limpias y eficiencia energética”, explica García Oriani.
Otro componente relevante es la gestión ambiental. En sus instalaciones se han implementado programas de eficiencia energética y generación de energía renovable. Actualmente la empresa cuenta con más de 7,800 paneles solares instalados en diferentes operaciones en el país.
Estas acciones se complementan con iniciativas de economía circular. Entre ellas se encuentra el aprovechamiento de subproductos de la industria avícola para generar biodiésel en Europa a partir de aceite proveniente de las operaciones de Pollo Campero y Don Pollo.
“Los modelos de gestión ambiental y economía circular nos permiten optimizar recursos y reducir el impacto ambiental de nuestras operaciones”, afirma el vocero.
Sostenibilidad, gobernanza y comunidad
El enfoque de sostenibilidad en CMI está integrado a la estrategia del negocio y se estructura en cuatro pilares: educación, emprendimiento, apoyo comunitario y cuidado del ambiente.
Para la empresa, la gestión responsable de recursos como agua, energía y residuos no solo responde a criterios ambientales, sino también a la continuidad del negocio.
“La sostenibilidad forma parte integral de nuestra estrategia. Gestionar agua, energía y residuos también significa proteger la continuidad del negocio y del sistema alimentario”, explica García Oriani.
En materia de gobernanza corporativa, la organización ha reforzado sus sistemas de cumplimiento y ética empresarial. La compañía cuenta con certificación ISO 37001 en Guatemala, vinculada a estándares internacionales de prevención de corrupción y soborno.
En El Salvador, los avances en sostenibilidad han sido reconocidos por el sector industrial. En 2025 la empresa recibió el premio a la industria innovadora y sostenible otorgado por la Asociación Salvadoreña de Industriales (ASI).
Las iniciativas ambientales también se acompañan de programas comunitarios. Entre ellos destacan proyectos educativos desarrollados en alianza con FEPADE, como la habilitación de aulas escolares equipadas, así como campañas de reforestación junto con comunidades locales.
Alianzas estratégicas y proyección regional
El modelo de crecimiento de CMI también se apoya en alianzas con organismos internacionales, gremiales empresariales y organizaciones sociales.
Uno de los acuerdos más recientes fue el financiamiento obtenido a través de un crédito sindicado estructurado por BID Invest con participación de la Cooperación Internacional del Japón (JICA). Este financiamiento busca apoyar proyectos vinculados al empleo y a la seguridad alimentaria en Centroamérica.
Además, la empresa mantiene colaboración con organizaciones sociales en proyectos de impacto comunitario. Un ejemplo es la campaña “Únete”, desarrollada junto a la Fundación Ayúdame a Vivir, que en 2025 logró recaudar más de 530 mil dólares para el tratamiento de niños con cáncer.
También ha habido jornadas de reforestación y campañas solidarias organizadas junto a entidades como Fundación TCS.
En el ámbito empresarial, CMI participa activamente en gremiales como la Asociación Salvadoreña de Industriales (ASI), la Asociación de Avicultores de El Salvador (AVES) y la Cámara Americana de Comercio (AmCham).
Estas alianzas permiten ampliar el alcance de las iniciativas sociales y ambientales de la empresa.
“Estas sinergias nos permiten amplificar resultados y construir soluciones de largo plazo”, señala García Oriani.
Talento, cultura organizacional y visión de futuro
El desarrollo del talento humano es otro de los pilares de la organización. La empresa sostiene que su cultura interna se basa en los valores corporativos denominados REIR: responsabilidad, excelencia, integridad y respeto.
A través de su universidad corporativa, laUcmi, la empresa impulsa programas de formación profesional para sus colaboradores para fortalecer habilidades técnicas, liderazgo y desarrollo profesional.
“El corazón de CMI es su gente. Este reconocimiento es resultado del trabajo y compromiso de cada uno de nuestros colaboradores”, afirma García Oriani.
De cara a los próximos años, la compañía ha definido varias prioridades estratégicas. Entre ellas se encuentran fortalecer su capacidad productiva, profundizar la transformación sostenible de sus operaciones y avanzar en innovación tecnológica.
También busca consolidar una presencia regional con enfoque en resiliencia empresarial y desarrollo sostenible.
“Entre nuestras prioridades están fortalecer la capacidad productiva y comercial, impulsar la innovación y profundizar la transformación sostenible de nuestras operaciones”, explica el vocero.
Para la empresa, estos objetivos están vinculados a la seguridad alimentaria y al desarrollo económico en los países donde opera.
En ese contexto, el reconocimiento como Empresa de Impacto representa, según la compañía, una validación de su modelo de negocio y de su enfoque en sostenibilidad.
“Ser reconocidos nuevamente como Empresa de Impacto reafirma que hacer negocios con propósito es posible y necesario”, concluye García Oriani.
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Derecho y Negocios reconoce a las Empresas de Impacto y Líderes Tech 2026 por sus aportes al desarrollo de El Salvador
La revista Derecho y Negocios celebró, el pasado 23 de abril, una nueva edición de sus reconocimientos EMPRESAS DE IMPACTO y LÍDERES TECH en una jornada que reunió a empresarios, funcionarios y representantes del sector productivo.
La actividad confirmó el lugar que estas distinciones han ganado dentro del calendario empresarial y dejó una idea central: la empresa privada sigue siendo una pieza decisiva en la dinámica económica, tanto desde las operaciones tradicionales como desde la incorporación de tecnología.

Esta fue la tercera edición de EMPRESAS DE IMPACTO y la segunda de LÍDERES TECH.
Ambas categorías retratan dos movimientos que marcan el entorno de negocios. Por un lado, compañías con trayectoria, inversión sostenida y capacidad para generar empleo y producción. Por otro, firmas que desde la tecnología están cambiando procesos, servicios y modelos de operación. En conjunto, los reconocimientos muestran una economía donde crecer ya no pasa solo por ampliar capacidad instalada, sino también por innovar y responder con más agilidad a un mercado competitivo.
Más que una premiación, el encuentro funcionó como una lectura del momento empresarial salvadoreño. Entre organizadores y funcionarios invitados apareció una coincidencia: el país atraviesa una etapa de mayor apertura para la inversión, pero sostener ese ritmo exige empresas capaces de tomar decisiones, asumir riesgos y adaptarse a un escenario en transformación.
El presidente de la revista, Manuel Carranza, abrió la ceremonia con un mensaje enfocado en el recorrido de las compañías reconocidas.
“Esta noche no estamos aquí solo para reconocer a empresas. Estamos para reconocer historias de riesgo, decisiones difíciles y momentos donde ustedes creyeron”, afirmó.
La idea marcó el tono de la noche. Carranza situó a las empresas como organizaciones que han debido avanzar en contextos cambiantes, con apuestas sostenidas y capacidad para mantenerse activas aun en momentos complejos. También se refirió al entorno. “El Salvador está viviendo un momento distinto, donde el mundo comienza a mirar y las oportunidades están creciendo”, señaló.
Ese mensaje se completó con una definición más amplia del concepto de impacto. “Cuando hablamos de impacto, hablamos de empleos, familias y comunidades con más oportunidades”, expresó. Con ello, vinculó la actividad empresarial con efectos concretos en la vida económica y social.
El mensaje del sector público
La ministra de Economía, María Luisa Hayem, participó en la entrega de reconocimientos y centró su intervención en el desempeño del país y en las condiciones que, a juicio del Gobierno, favorecen la inversión. “El Salvador cuenta con un crecimiento de 3.9% y un entorno favorable para la inversión”, indicó.
Hayem sostuvo que ese resultado se explica por variables que pesan en la toma de decisiones empresariales. “Tenemos seguridad, estabilidad y un clima de negocios fortalecido que impulsa el desarrollo empresarial”, afirmó. También mencionó avances en comercio exterior. Según explicó, durante 2025 empresas salvadoreñas exportaron 204 nuevos productos a 60 destinos.
La funcionaria también valoró el papel de la revista y de estos reconocimientos. “Reconocen a empresas que son referente en tecnología, sostenibilidad e impacto, y visibilizan el esfuerzo diario del sector productivo”, dijo. Luego añadió: “Este tipo de espacios permite que el trabajo de las empresas no quede invisibilizado y motive a más inversión”.
Por su parte, el director ejecutivo de la OPAMSS, Luis Rodríguez, destacó cifras vinculadas al desarrollo urbano y al crecimiento de la inversión en el área metropolitana. “El país ha superado los 5,700 millones de dólares en inversión privada en el área metropolitana”, aseguró.
Rodríguez explicó que ese dinamismo responde a proyectos de vivienda, comercio e industria, y remarcó el peso del sector construcción. “Hemos crecido más de 30% en comparación con años anteriores”, señaló. Su intervención conectó la conversación empresarial con el desarrollo territorial.
El funcionario también subrayó el valor del conocimiento dentro del nuevo entorno económico. “Hoy se premia el conocimiento y el impacto que estas empresas generan en el país”, afirmó. En la misma línea agregó: “Este evento premia el conocimiento y el impacto, que son claves para detonar más desarrollo”.
La categoría LÍDERES TECH expuso una de las transformaciones más visibles dentro de la economía salvadoreña. Las empresas reconocidas en este segmento operan en pagos digitales, desarrollo de software, análisis de datos, educación tecnológica e inteligencia artificial.
Carranza resumió esa idea con una frase que apuntó al cambio de escala que vive el país. “Están redefiniendo lo posible a través de la tecnología y llevando a El Salvador a competir a nivel global”, afirmó. Rodríguez también mencionó desarrollos recientes en inteligencia artificial aplicados a inversión, seguridad y servicios.
En paralelo, la categoría EMPRESAS DE IMPACTO volvió a poner sobre la mesa el peso de compañías con presencia consolidada en la economía nacional. Se trata de empresas que inciden en empleo, producción, cadenas de suministro y circulación de inversión.
Carranza resumió esa trayectoria con otra de las frases centrales de la noche: “Las empresas que están aquí decidieron invertir y creer, incluso en momentos difíciles”. La afirmación reconoce que buena parte del desarrollo empresarial salvadoreño se ha construido desde decisiones tomadas en escenarios desafiantes. La jornada cerró con una señal compartida entre organizadores, autoridades y representantes empresariales: la conexión entre inversión, innovación y articulación público-privada seguirá siendo determinante para el crecimiento. Los reconocimientos EMPRESAS DE IMPACTO Y LÍDERES TECH no solo visibilizan trayectorias. También dejan registro de hacia dónde se mueve la economía salvadoreña: hacia una combinación de continuidad operativa, adopción tecnológica y apuesta empresarial
EMPRESAS RECONOCIDAS
Líderes Tech 2026
APPLAUDO
BITFINEX
DATATRUST
KASH
KEY INSTITUTE
KODIGO
MONETAE
SERFINSA
STEREN
TIGO
WERISAPP
Empresas de Impacto 2026
ADOC
AES
CMI
DELSUR
DIANA
ENERWIRE
HOLCIM
LA CONSTANCIA
LABORATIOS PAILL
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Crecimiento y cercanía: la esrategia operativa de Pollo Campestre en el país.
Pollo Campestre, crecimiento sostenible con raíces familiares y visión de largo plazo
Pollo Campestre ha desarrollado una operación que combina expansión territorial, ajustes en su cadena de suministro y una estrategia centrada en el cliente. La empresa cuenta actualmente con 74 restaurantes en El Salvador, lo que le permite mantener una cobertura amplia y sostener una operación que prioriza la consistencia en el servicio y la cercanía con el consumidor.
La historia que sustenta el crecimiento
La trayectoria de Pollo Campestre está profundamente ligada a sus raíces. Es una empresa familiar que nació en el oriente del país, desde donde comenzó a construir su crecimiento con una visión empresarial de largo plazo. A lo largo de los años, ese desarrollo ha estado acompañado por el liderazgo de la familia Romero, que ha impulsado una estrategia fundamentada en valores familiares, desarrollo humano y fortalecimiento del talento interno.
Hoy, la compañía trabaja con la primera y segunda generación de la familia, lo que le otorga una continuidad estratégica que se refleja en cada decisión del negocio. En ese contexto, uno de sus focos principales ha sido fortalecer los procesos internos y la capacidad operativa en un entorno cada vez más competitivo. Esto ha implicado optimizar recursos, mejorar la planificación y consolidar relaciones con proveedores locales —elementos que forman parte de su modelo de crecimiento sostenible y de su compromiso con la economía nacional.
“En los últimos años hemos consolidado una etapa de evolución enfocada en crecimiento sostenible y fortalecimiento de nuestro impacto en las comunidades donde operamos”, explica Conty Aguirre, gerente de Mercadeo de Pollo Campestre.
La empresa también ha impulsado iniciativas orientadas a generar oportunidades en las zonas donde tiene presencia, contribuyendo a la generación de empleo y al dinamismo económico local.
Operación, innovación y cercanía con el cliente
El crecimiento de Pollo Campestre ha estado acompañado por la incorporación de herramientas digitales en sus procesos operativos. Estas soluciones permiten mejorar la gestión de inventarios, optimizar tiempos de servicio y mantener controles de calidad más precisos.
En paralelo, la empresa ha evolucionado su modelo de atención al cliente, integrando canales digitales y opciones que facilitan la experiencia de consumo. Este enfoque responde a los cambios en los hábitos de los consumidores y a la necesidad de ofrecer mayor agilidad en el servicio.
“Hemos impulsado iniciativas que nos permiten adaptarnos a las nuevas dinámicas del mercado y mantenernos cercanos a nuestros clientes”, señala Aguirre.
A nivel interno, la compañía también ha trabajado en el desarrollo de nuevos productos, la mejora de procesos y la capacitación continua de su personal, con el objetivo de sostener su posicionamiento en el mercado.
Cultura organizacional y visión de crecimiento
El desarrollo del talento humano es uno de los ejes de la estrategia de la empresa. Pollo Campestre ha fortalecido su cultura organizacional colocando a las personas en el centro de la operación, promoviendo un entorno basado en el respeto, la colaboración y el sentido de pertenencia.
Este enfoque se refleja en la generación de empleo formal y en programas de capacitación orientados al desarrollo profesional de sus colaboradores. La empresa también impulsa oportunidades de crecimiento interno, lo que permite consolidar equipos con experiencia y conocimiento operativo.
“Entendemos el liderazgo empresarial como una responsabilidad que va más allá de los resultados financieros y que implica aportar al desarrollo de las comunidades”, afirma Aguirre.
En materia de sostenibilidad y gobernanza, la compañía ha avanzado en la formalización de procesos internos y en la adopción de prácticas orientadas a la eficiencia en el uso de recursos, incluyendo acciones para optimizar su cadena de suministro y promover relaciones responsables con proveedores.
De cara a los próximos años, Pollo Campestre busca consolidar su crecimiento mediante una combinación de expansión, eficiencia operativa e impacto en las comunidades donde opera. La empresa proyecta fortalecer su presencia en el mercado, mantener su enfoque en el cliente y continuar generando oportunidades económicas a nivel local.
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