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Banca regional acelera su preparación ante el fraude digital impulsado por inteligencia artificial

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La banca de América Latina enfrenta el reto de reforzar sus sistemas de seguridad ante fraudes digitales cada vez más sofisticados con inteligencia artificial.

Las entidades financieras avanzan hacia controles de identidad continuos y análisis de comportamiento. El objetivo es detectar amenazas antes de que afecten a los clientes, según René Rodríguez, gerente regional de Riesgo Transaccional y Ciberseguridad Davivienda Internacional.

La inteligencia artificial cambia el escenario

La expansión de herramientas de inteligencia artificial generativa permite a los ciberdelincuentes perfeccionar sus métodos de engaño.

Ahora pueden crear mensajes de phishing con mayor rapidez y apariencia de legitimidad. Según un informe citado por IBM, ese proceso pasó de 16 horas a cinco minutos.

Además, los atacantes pueden utilizar IA para personalizar campañas de ingeniería social. Esto dificulta que los usuarios y los sistemas tradicionales detecten el fraude.

René Rodríguez gerente regional de Riesgo Transaccional y Ciberseguridad
Davivienda Internacional.

Los deepfakes ponen a prueba la seguridad

La suplantación mediante voces y videos generados por inteligencia artificial representa uno de los mayores desafíos.

Los llamados deepfakes pueden imitar a usuarios legítimos con un alto nivel de realismo. También pueden intentar superar controles biométricos y pruebas de vida.

Según TenIntelligence, 43% de las empresas de Estados Unidos y Reino Unido reportaron haber sufrido estafas con deepfakes.

El desafío crece porque estas amenazas pueden desarrollarse en tiempo real. Por eso, las verificaciones estáticas resultan cada vez menos suficientes, exlicó Rodríguez.

La banca busca pasar de reaccionar a anticiparse

El gerente regional de Riesgo Transaccional y Ciberseguridad de Davivienda Internacional, plantea fortalecer la identificación continua.

La estrategia consiste en verificar la identidad del cliente durante toda la interacción. Ya no basta con comprobar las credenciales al iniciar una sesión.

Las entidades también deben analizar el comportamiento transaccional. Esa información puede ayudar a identificar operaciones inusuales antes de que se concrete un fraude.

Controles más automatizados para reducir riesgos

La banca regional también enfrenta el reto de reducir procesos manuales en la detección de operaciones sospechosas.

Para ello, debe fortalecer los sistemas de autenticación y autorización. También necesita algoritmos capaces de detectar patrones de riesgo con mayor precisión, explicó.

El desafío consiste en elevar la seguridad sin generar obstáculos innecesarios para los clientes.

La prevención también depende de los usuarios

René Rodríguez aseguró que la preparación de las entidades financieras debe complementarse con buenas prácticas de los clientes.

Entre ellas figuran mantener actualizados los dispositivos y evitar redes wifi públicas inseguras. También resulta clave no abrir enlaces desconocidos ni descargar programas desde fuentes no confiables.

Así, la lucha contra el fraude digital exige una defensa permanente. La banca debe adaptarse al avance de la inteligencia artificial mientras los delincuentes incorporan nuevas herramientas.