Economía
El Niño “muy fuerte” amenaza a El Salvador con más sequía y pone en riesgo los cultivos en Centroamérica
El fenómeno de El Niño podría intensificar la sequía, reducir la disponibilidad de agua y afectar la producción agrícola en El Salvador y otros países de Centroamérica.
La Organización Meteorológica Mundial (OMM), organismo especializado de Naciones Unidas, advierte que El Niño podría alcanzar una intensidad excepcional.
Las proyecciones apuntan a un episodio que podría extenderse hasta febrero de 2027. Además, podría convertirse en el más intenso desde al menos 1950.
El Salvador enfrenta presión sobre agua y alimentos
En El Salvador, los efectos ya alcanzan al sector agropecuario y a las comunidades expuestas a la falta de lluvia.
La sequía prolongada ha provocado pérdidas en cultivos de maíz y frijol, especialmente entre pequeños y medianos productores.
Las zonas del oriente y el área central figuran entre las más afectadas por la escasez de precipitaciones.
En San Vicente, los productores reportan daños importantes en cultivos de granos básicos debido al déficit de lluvia.
Además, la falta de agua afecta los pastizales y reduce las fuentes disponibles para el ganado.
El problema también alcanza los recursos hídricos. La menor recarga de acuíferos y la reducción de caudales pueden limitar el agua para consumo y riego.
Déficit agrícola podría aumentar
La Cámara Salvadoreña de Pequeños y Medianos Productores Agropecuarios prevé un faltante cercano a 3.29 millones de quintales de granos básicos.
La estimación corresponde al ciclo agrícola 2026-2027 y mantiene bajo presión la seguridad alimentaria del país.
El maíz y el frijol concentran parte de los riesgos debido a su dependencia de las lluvias.
Además, un periodo seco más prolongado puede reducir los rendimientos y elevar la necesidad de importar alimentos.
Por ello, la evolución de El Niño será clave para el sector agrícola durante los próximos meses.
El gobierno prepara medidas frente a la sequía
Las autoridades salvadoreñas han activado mecanismos para responder a los efectos de la falta de lluvia.
Entre las medidas figura la incorporación de unas 60,000 manzanas con sistemas de riego tecnificado.
El objetivo consiste en reducir la dependencia de las lluvias y permitir hasta tres ciclos de producción.
Además, el Gobierno distribuye canastas alimenticias a familias que perdieron sus cosechas.
También entrega biofertilizantes mediante el programa AGROCENTA y facilita alimento para el ganado.
El sector agropecuario cuenta además con líneas de crédito preferencial, con tasas desde el 4%.
Centroamérica también enfrenta un escenario más seco
El riesgo no se limita a El Salvador. La OMM prevé condiciones más secas de lo habitual en amplias zonas de Centroamérica.
Este escenario podría aumentar la frecuencia y duración de los periodos secos durante los próximos meses.
La región también podría enfrentar temperaturas superiores al promedio, lo que aumentaría la evaporación y el consumo de agua.
El impacto sería especialmente relevante en el Corredor Seco centroamericano, donde miles de familias dependen de la agricultura.
Una menor cantidad de lluvia podría retrasar las siembras y reducir las ventanas disponibles para producir granos básicos.
Por tanto, la seguridad alimentaria regional aparece entre los principales riesgos asociados con el fenómeno.
El calor también aumentará la presión sobre los recursos
El Niño modifica los patrones de circulación atmosférica y puede alterar las lluvias en distintas regiones.
En Centroamérica, esa variación puede combinarse con temperaturas elevadas y periodos secos más largos.
Para El Salvador, las proyecciones meteorológicas contemplan déficits de lluvia de entre 15% y 30% frente al promedio histórico.
El impacto podría ser mayor en el oriente y en la franja costera del país.
Además, algunas zonas podrían registrar temperaturas máximas de entre 38 y 40 grados Celsius.
Estas condiciones aumentarían la evaporación y el estrés sobre las fuentes de agua.
El fenómeno también amenaza la generación hidroeléctrica
La menor disponibilidad de agua podría afectar los embalses utilizados para generar electricidad en El Salvador.
Una reducción sostenida de los niveles obligaría a aumentar el uso de otras fuentes de generación.
La situación también podría afectar los caudales de ríos importantes, incluida la cuenca del río Lempa.
Por ello, el comportamiento de las lluvias tendrá efectos que van más allá de la agricultura.
ONU pide prepararse ante los efectos extremos
La OMM ha reforzado la difusión de pronósticos y alertas ante los posibles efectos de El Niño.
El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, advirtió sobre el riesgo que representa la intensificación de los fenómenos meteorológicos extremos.
La organización también señala posibles sequías, incendios, inundaciones y alteraciones en los patrones de lluvia.
En Centroamérica, el principal desafío será anticipar los efectos sobre agua, agricultura y seguridad alimentaria.
Para El Salvador, la prioridad estará en mantener la producción de alimentos y proteger las fuentes de agua mientras avance el fenómeno.




