Economía
Acres Inmobiliaria lanza Condado Quetzal, un proyecto busca impulsar vivienda accesible y desarrollo urbano
La empresa salvadoreña Acres Inmobiliaria presentó oficialmente Condado Quetzal, un megaproyecto residencial que busca ampliar la oferta de vivienda accesible en El Salvador con un modelo enfocado en calidad urbana y espacios comunitarios.
El desarrollo se construirá en Quezaltepeque, municipio ubicado al norte del área metropolitana de San Salvador. El proyecto contempla una inversión de $45 millones y prevé la construcción de 910 viviendas.
Según la empresa, las casas tendrán precios de introducción entre $39,990 y $99,990. Además, las unidades podrán financiarse mediante el Fondo Social para la Vivienda, institución estatal que otorga créditos habitacionales en el país.
La propuesta está dirigida a jóvenes profesionales, parejas jóvenes, familias y salvadoreños residentes en el exterior interesados en invertir en vivienda en El Salvador.
Proyecto residencial apuesta por comunidades planificadas
Condado Quetzal incorporará áreas verdes, ciclovías, espacios recreativos y zonas comerciales dentro del complejo habitacional.
El proyecto incluirá casi dos kilómetros de ciclovías, minigolf, cine al aire libre, coworking, casa club y una reserva natural integrada al desarrollo urbanístico.
Óscar Bonilla, director ejecutivo de Acres Inmobiliaria, afirmó que la empresa busca modificar el concepto tradicional de vivienda accesible en el mercado salvadoreño.
“Durante muchos años se normalizó que los proyectos accesibles debían ser grises, sin identidad y sin calidad urbana. Nosotros creemos todo lo contrario: el salvadoreño merece comunidades dignas, bien diseñadas y pensadas para la familia”, expresó Bonilla.

La empresa señaló que el objetivo es ofrecer viviendas con mejores condiciones urbanas sin aumentar significativamente los costos de adquisición.
Diseño de viviendas prioriza funcionalidad y espacio
Las viviendas de Condado Quetzal tendrán dimensiones entre 37 y 78 metros cuadrados. La compañía indicó que el diseño prioriza iluminación natural, funcionalidad y optimización de espacios.
Javier Bonilla, director ejecutivo de JOB Constructora, empresa encargada de la ejecución del proyecto, explicó que el desarrollo busca diferenciarse de otros complejos residenciales del segmento económico.
“El reto ha sido claro desde el inicio: no construir más de lo mismo, sino hacerlo mejor. Más de 900 viviendas significan más de 900 historias, y eso exige pensar en comunidad, orden y largo plazo”, afirmó.
Además, el complejo integrará espacios destinados a fortalecer la convivencia comunitaria. Entre ellos figura una iglesia concebida como punto de encuentro social dentro del desarrollo.
“La comunidad no se improvisa, se diseña. Desde el inicio integramos espacios que generan convivencia, identidad y economía dentro del condado”, agregó Javier Bonilla.
Quezaltepeque gana relevancia para proyectos inmobiliarios
Acres Inmobiliaria considera que Quezaltepeque se perfila como una nueva zona estratégica para el desarrollo inmobiliario y logístico en El Salvador.
La empresa destacó la conectividad del municipio con distintos puntos del área metropolitana y su cercanía con nueva infraestructura hospitalaria en Nejapa.
Otro elemento señalado por la compañía es la proximidad del proyecto con el Balneario La Toma, ubicado a aproximadamente un kilómetro del desarrollo residencial.
El centro recreativo cuenta con piscinas, senderos, áreas verdes, cabañas y espacios deportivos, factores que, según la empresa, incrementan el atractivo de la zona para futuros residentes.
Empresa busca elevar estándares de vivienda accesible
Óscar Bonilla afirmó que el proyecto responde al aumento de precios en el mercado inmobiliario salvadoreño y a las dificultades que enfrentan muchas familias para adquirir una casa propia.
“Ver que los altos precios de las casas están alejando a los jóvenes de la posibilidad de adquirir su primera vivienda y generando un déficit de viviendas accesibles nos llevó a proponer algo diferente y de mayor calidad”, señaló.
La compañía proyecta que Condado Quetzal se convierta en un referente dentro del mercado residencial salvadoreño, especialmente en el segmento de vivienda asequible.
“Queremos que dentro de algunos años la conversación ya no sea si una familia puede acceder a vivienda, sino qué tipo de calidad de vida puede alcanzar. Ese debe ser el nuevo estándar del país”, concluyó Bonilla.




