Economía
Calor extremo eleva la presión sobre el sistema eléctrico y aumenta los costos de generación de energía en El Salvador, dice experto
El calor extremo y la disminución de las lluvias están generando nuevos desafíos para el sistema eléctrico salvadoreño. Según el ingeniero Ismael Antonio Sánchez Figueroa, especialista en eficiencia energética, docente e investigador de la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas (UCA), estos fenómenos influyen tanto en la generación de energía como en los hábitos de consumo de los usuarios.
El experto señaló que las variaciones climáticas reducen la disponibilidad de agua en los embalses utilizados para la generación hidroeléctrica. Como consecuencia, las empresas deben recurrir con mayor frecuencia a fuentes térmicas que operan con combustibles fósiles para satisfacer la demanda nacional.
Menor disponibilidad de agua obliga a utilizar fuentes más costosas
Sánchez Figueroa explicó que el retraso de la temporada lluviosa ha disminuido la producción hidroeléctrica durante los primeros meses del año. Aunque la energía solar y la geotermia mantienen una participación relevante dentro de la matriz energética, la reducción de lluvias ha impulsado un mayor uso de plantas térmicas alimentadas con búnker y gas natural.
El especialista indicó que estas fuentes funcionan como respaldo cuando escasea el recurso hídrico. Sin embargo, su operación implica costos más altos que los asociados a las energías renovables.
Además, la finalización de la zafra azucarera reduce el aporte de biomasa al sistema eléctrico. Esta combinación de factores incrementa la presión sobre la red nacional y puede influir en futuras revisiones tarifarias.
“Lo preocupante es de que la lluvia ha ido a la merma, las temperaturas han ido al alza. Entonces eso va requerido que haya una mayor generación. Y en estos momentos en la generación hidroeléctrica no tenemos suficiente agua, entonces ha tenido que echarse mano de recurso recurso térmico. Eso obviamente va a impactar en el mediano o largo plazo”, explicó.
La demanda simultánea influye en el costo promedio del sistema
El investigador aclaró que el precio del kilovatio hora para los usuarios residenciales no cambia entre el día y la noche. Según explicó, los hogares no cuentan con sistemas de medición horaria que permitan aplicar tarifas diferenciadas.
No obstante, destacó que el comportamiento colectivo de los consumidores sí tiene efectos sobre los costos generales de generación. Cuando millones de personas utilizan equipos de alta demanda durante las horas pico nocturnas, el sistema necesita activar plantas térmicas de emergencia para cubrir el incremento del consumo.
Estas unidades operan con derivados del petróleo y registran costos superiores a los de otras tecnologías de generación. Por ello, el aumento simultáneo de la demanda puede elevar el costo promedio de la energía producida en el país.
Mejoras en la construcción ayudan a reducir la necesidad de refrigeración
El especialista sostuvo que una parte importante del calor ingresa a las viviendas a través de los techos. Las cubiertas oscuras o deterioradas absorben más radiación solar y elevan la temperatura interna de los inmuebles.
Ante esta situación, recomendó aplicar recubrimientos reflectivos de color blanco para reducir la absorción térmica. También sugirió utilizar cortinas con aislamiento térmico o películas polarizadas en las ventanas para limitar el ingreso directo de la radiación solar.
Asimismo, destacó la importancia de pintar paredes con colores claros y favorecer la ventilación cruzada natural. Estas medidas permiten disminuir el uso de ventiladores y sistemas de aire acondicionado, lo que contribuye a optimizar el consumo eléctrico.
Los sistemas solares ganan terreno en hogares y empresas
Sánchez Figueroa afirmó que la tecnología fotovoltaica mantiene una tendencia de crecimiento impulsada por la reducción de costos de los equipos.
De acuerdo con el académico, una instalación solar para autoconsumo puede recuperar su inversión en un período aproximado de tres a cuatro años. Además, indicó que estos sistemas pueden sustituir hasta el 80 % del consumo mensual de electricidad en determinadas condiciones.
El especialista explicó que la normativa vigente permite conectar los paneles solares a la red mediante medidores bidireccionales regulados por las empresas distribuidoras.
Sin embargo, enfatizó que estos proyectos deben diseñarse para autoconsumo y bajo supervisión técnica. Una integración inadecuada podría generar problemas de voltaje y afectar la estabilidad de las redes de distribución.
El uso compartido del suelo surge como alternativa para ampliar la energía limpia
La expansión de los proyectos solares enfrenta limitaciones por la disponibilidad de terrenos. Frente a este escenario, Sánchez Figueroa destacó la agrovoltaica como una alternativa para combinar la producción agrícola con la generación eléctrica.
Esta técnica consiste en instalar paneles solares sobre áreas de cultivo activas. Las estructuras elevadas permiten desarrollar actividades agrícolas mientras se produce energía renovable.
Según explicó, la sombra parcial ayuda a proteger los cultivos de la radiación intensa y favorece la conservación de humedad en el suelo. Al mismo tiempo, los módulos generan electricidad sin desplazar la producción de alimentos.
Especialista considera prioritario fortalecer recursos renovables locales
Sobre la posibilidad de incorporar energía nuclear, el investigador señaló que esta tecnología requiere evaluaciones relacionadas con seguridad, infraestructura y condiciones geográficas.
Añadió que factores como la actividad sísmica, la necesidad de grandes volúmenes de agua para enfriamiento y la dependencia de tecnología externa representan desafíos importantes.
“Entiendo que se ha comenzado a hacer un tipo de estudios a ver si el desarrollo de la tecnología nucleares permitieran tal vez un tema modular, la central nuclear de unos 300 megavatios para poder suplir eso”, dijo.
“Sin embargo, falta todavía muchísimo para poder garantizar que el país va a poder manejar eso de una forma segura”, añadió.
Por ello, consideró que el país cuenta con mejores oportunidades para fortalecer recursos renovables disponibles localmente, especialmente la geotermia, la energía solar y las estrategias de eficiencia energética.
Las altas temperaturas y la menor disponibilidad de lluvias continúan transformando el panorama energético nacional. Mientras tanto, especialistas señalan que la eficiencia en el consumo y el aprovechamiento de fuentes renovables serán factores clave para enfrentar los desafíos que impone el cambio climático.




