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Banco Atlántida: Primer banco en El Salvador en incursionar en activos digitales
A ocho años de su llegada a El Salvador, Banco Atlántida ha consolidado su operación con una propuesta orientada a la innovación tecnológica, la modernización de los servicios financieros y una visión integral de sostenibilidad. Como parte de un grupo financiero regional con más de cien años de trayectoria, la entidad ha comenzado a redefinir el sector bancario nacional, apostando por soluciones que combinan la tecnología con la experiencia bancaria tradicional.
Uno de los avances más recientes y relevantes ha sido su incursión en los activos digitales. En 2024, Banco Atlántida se convirtió en la primera institución financiera autorizada para proveer servicios en esta área. El lanzamiento de Leasing Atlántida, la primera empresa regulada 100% tokenizada, marcó el inicio de una etapa que busca aprovechar las oportunidades generadas por el marco normativo habilitado por la Comisión Nacional de Activos Digitales (CNAD).
“En Banco Atlántida seguiremos apostando por la innovación y tecnología para seguir dinamizando la economía salvadoreña”, destaca Carlos Turcios, presidente ejecutivo de la entidad. Esta estrategia se desarrolla no desde la perspectiva de las criptomonedas, sino a partir de la tokenización de activos tangibles como bienes inmuebles o proyectos energéticos, facilitando nuevas alternativas de financiamiento.
La tokenización se basa en la tecnología blockchain, que permite registrar y verificar operaciones de forma segura y descentralizada. En este contexto, Banco Atlántida ha desarrollado iniciativas concretas, como el proyecto Costa Dorada, un complejo de inmuebles vacacionales valorado en $250 millones. En una primera etapa, se contempla una emisión de $20 millones mediante activos digitales, lo que permitirá financiar parte de la adquisición de terrenos.
Para el banco la tokenización está abriendo nuevos caminos para financiar proyectos reales mediante estructuras seguras y transparentes, democratizando el acceso a instrumentos financieros innovadores.
La entidad proyecta que en los próximos cinco años el ecosistema financiero será cada vez más digital. Este escenario plantea oportunidades para ampliar la oferta de productos y servicios con tecnología que facilite el acceso y fortalezca la seguridad financiera de los clientes. “Buscamos generar condiciones para que nuestros usuarios accedan a servicios innovadores de forma sencilla, transparente y con el respaldo de una entidad con experiencia”, agrega Turcios.
Sostenibilidad y gestión responsable
Banco Atlántida también ha desarrollado una estrategia orientada a la sostenibilidad y la gestión responsable. Reconociendo el impacto del cambio climático en las actividades económicas, ha implementado el Sistema de Administración de Riesgos Ambientales y Sociales (SARAS), el cual permite identificar y mitigar riesgos antes de que estos se materialicen.
Este enfoque ha dado paso al desarrollo de productos como los Eco Créditos Atlántida, que financian proyectos de eficiencia energética, energías renovables y medidas de protección ambiental. “Este sistema nos ha permitido generar nuevas oportunidades de negocio que responden a las necesidades de las empresas en su camino hacia la sostenibilidad”, afirma Turcios.
Adicionalmente, la institución ha adoptado una estrategia ASG (Ambiente, Sociedad y Gobernanza) que orienta sus decisiones de negocio hacia una perspectiva integral. Esta estrategia no solo considera el impacto directo de los proyectos financiados, sino que busca generar valor para colaboradores, clientes y comunidades.
Una de las iniciativas destacadas en esta línea es el podcast Monimentes, que funciona como una herramienta de educación financiera con enfoque social. El objetivo es ofrecer contenidos accesibles para una audiencia amplia y promover una cultura de manejo responsable de las finanzas.
Desde el área de Gestión Humana, Banco Atlántida impulsa actividades comunitarias como carreras a beneficio de la prevención del cáncer de mama, jornadas de donación de sangre, campañas de recolección de juguetes y visitas a hogares de adultos mayores. Estas acciones refuerzan el compromiso institucional con el bienestar social.
La institución también ha promovido espacios de capacitación interna en temas relacionados con derechos humanos, diversidad, inclusión y equidad de género, alineando su estrategia de sostenibilidad con buenas prácticas corporativas. “Todo esto es posible gracias a un modelo de gobernanza consciente, que equilibra el crecimiento económico con el compromiso social y ambiental”, puntualiza Turcios.
Colaboración y fortalecimiento institucional
El avance en el área de activos digitales ha requerido un trabajo articulado con entidades reguladoras y actores institucionales. Banco Atlántida ha mantenido una colaboración activa con la CNAD, así como con la Superintendencia del Sistema Financiero (SSF), el Banco Central de Reserva (BCR) y el Centro Nacional de Registros (CNR). Este trabajo conjunto ha sido clave para garantizar seguridad jurídica y estabilidad en el desarrollo de nuevas soluciones financieras.
La entidad también reconoce que las alianzas estratégicas serán esenciales para potenciar la innovación y consolidar el ecosistema digital en El Salvador. “Las alianzas son un pilar fundamental en nuestra estrategia de crecimiento. La transformación del sector financiero requiere el compromiso conjunto de actores públicos y privados”, afirma Turcios.
En el ámbito internacional, Banco Atlántida también ha comenzado a fortalecer relaciones con plataformas tecnológicas y organismos multilaterales interesados en promover la inclusión financiera a través de la digitalización. Este vínculo le permite mantenerse alineado con las tendencias globales e incorporar buenas prácticas de países que ya han desarrollado regulaciones específicas sobre activos digitales.
Con una estrategia enfocada en la digitalización, el desarrollo sostenible y la integración regional, Banco Atlántida apuesta por consolidarse como una institución que contribuye activamente al fortalecimiento del sistema financiero salvadoreño. Su enfoque en la innovación tecnológica y el compromiso social reflejan un modelo de banca orientado a generar impacto positivo en el entorno económico y social del país.
“Nos encontramos en un momento clave para definir el futuro del sistema financiero. Apostamos por un modelo inclusivo, sostenible y tecnológicamente robusto, que responda a las necesidades de nuestros clientes y del entorno en el que operamos”, concluye Turcios.




