Legal
Inteligencia artificial entra al debate sobre el futuro de la justicia y aspirantes a magistrados del CNJ prometen impulsar su uso
La inteligencia artificial comienza a ocupar un espacio más relevante en la modernización de la justicia salvadoreña. Ahora, incluso los aspirantes al Consejo Nacional de la Judicatura plantean cómo incorporarla sin trasladar las decisiones judiciales a las máquinas.
Al menos 5 de los 12 candidatos a magistrados entrevistados han incluido la IA entre sus propuestas. Sus planteamientos aparecen mientras distintas instituciones avanzan en herramientas digitales para procesar información, gestionar expedientes y apoyar investigaciones.
El cambio tecnológico, por tanto, ya no se limita a digitalizar documentos. El siguiente paso consiste en utilizar sistemas capaces de analizar grandes volúmenes de información y asistir a los funcionarios en tareas específicas.
El sistema judicial entra en una nueva etapa tecnológica
La Fiscalía General de la República ha impulsado una plataforma soberana de inteligencia artificial. La herramienta busca apoyar la gestión de expedientes y el análisis de grandes cantidades de datos.
Además, la Corte Suprema de Justicia ha desarrollado actividades de capacitación sobre tecnologías emergentes y análisis de información.
Estos avances modifican el escenario en el que deberá trabajar el próximo Consejo Nacional de la Judicatura. El organismo tiene entre sus funciones la formación y evaluación de jueces y magistrados.
Por ello, la discusión sobre IA no se reduce a comprar programas o incorporar nuevas plataformas. También implica preparar a los funcionarios para utilizarlas correctamente.
Los aspirantes plantean distintos usos para la IA
Las propuestas conocidas hasta ahora muestran coincidencias, aunque también abren diferentes posibilidades.
Maritza Venancia Zapata Cañas plantea incorporar IA en la capacitación de funcionarios judiciales. Su propuesta prioriza el aprendizaje y los controles para evitar un uso sin supervisión.
Magdaleno de Jesús Novelo Rodríguez identifica otro beneficio: reducir tiempos en la tramitación de procesos. Sin embargo, considera que el análisis jurídico debe continuar bajo responsabilidad del juez.
Karla Cecilia Roque de Rodríguez propone avanzar hacia una transformación digital responsable. Entre los usos posibles menciona el apoyo para consultar jurisprudencia y doctrina.
Alba Geraldina Paredes de Bonifacio plantea crear un Departamento de Investigación e incorporar herramientas de inteligencia artificial. Eduardo Antonio Pérez Hernández también considera necesaria la transformación digital.
En conjunto, las propuestas apuntan hacia un modelo donde la tecnología acelere tareas, pero conserve al funcionario como responsable de las decisiones.
El principal limite está en quién toma la decisión
La discusión adquiere mayor relevancia porque una herramienta de IA puede procesar información rápidamente, pero no asume responsabilidad jurídica.
Ese punto aparece en las propuestas de los aspirantes. También coincide con los criterios establecidos por la Sala de lo Constitucional en marzo de 2026.
La Sala reconoció que la inteligencia artificial puede mejorar la eficiencia de las instituciones. Sin embargo, alertó sobre riesgos como los sesgos algorítmicos y la discriminación.
Además, estableció que las labores judiciales deben contar con controles éticos y legales. La supervisión humana debe acompañar el uso de estas tecnologías.
El criterio también reconoce el derecho de las personas a contar con un juez humano y un procurador humano.
La capacitación será clave para la siguiente etapa
El avance de estas herramientas plantea una nueva exigencia para la formación judicial. Los jueces necesitarán conocer no solo las posibilidades de la IA, sino también sus límites.
Eso incluye identificar errores, detectar información sesgada y comprobar los resultados que produzca un sistema.
También será necesario establecer reglas sobre qué información puede introducirse en estas plataformas. La protección de datos y la confidencialidad de los
expedientes forman parte de ese desafío.
En este escenario, la propuesta de utilizar IA en las capacitaciones adquiere una dimensión más amplia. No se trata únicamente de enseñar a utilizar un programa.
El objetivo sería formar funcionarios capaces de decidir cuándo una herramienta resulta útil y cuándo puede generar riesgos para un proceso.
El debate ya no es si llegará la IA, sino cómo se utilizará
La expansión de herramientas tecnológicas en las instituciones salvadoreñas está llevando la discusión hacia una nueva fase.
La pregunta central para el próximo Consejo Nacional de la Judicatura será cómo integrar estas tecnologías en la administración de justicia sin debilitar las garantías judiciales.
Las propuestas de los candidatos muestran un punto de coincidencia: la IA puede asistir al sistema, pero no reemplazar el criterio humano.
El desafío estará en convertir ese principio en reglas, capacitación y controles concretos. De ello dependerá que la modernización tecnológica avance junto con la responsabilidad de quienes imparten justicia.




