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Político propone enviar criminales británicos al Cecot en El Salvador para reducir costos penitenciarios
El político británico Nigel Farage, líder del partido Reform UK, ha generado polémica al plantear una propuesta inusual: enviar a presos violentos del Reino Unido a cárceles en el extranjero, incluyendo como opción al Centro de Confinamiento del Terrorismo (Cecot) en El Salvador, conocido por albergar a miembros de pandillas en condiciones de máxima seguridad.
Durante una reciente intervención sobre políticas de seguridad, Farage criticó el elevado costo que representa mantener a cada recluso en las prisiones británicas, calculado en cerca de £52,000 al año (unos $70 mil dólares). “Por esa suma, podrías enviar a un niño a Eton”, ironizó, en referencia al exclusivo colegio privado al que han asistido varios primeros ministros británicos.
Farage mencionó específicamente al Cecot como una alternativa para encarcelar a prisioneros de alta peligrosidad, como Ian Huntley, condenado por el asesinato de dos niñas en 2002. Aunque reconoció que no existen acuerdos concretos con El Salvador, señaló como precedente que ese país aceptó deportaciones organizadas por el expresidente estadounidense Donald Trump.
Desde el gobierno británico, sin embargo, las declaraciones fueron desestimadas de inmediato. Un portavoz del primer ministro tildó la idea de “inviable”, al carecer de financiamiento y estructura legal. “Nuestra prioridad es fortalecer la red penitenciaria dentro del Reino Unido”, afirmó.
La iniciativa forma parte de un plan más amplio que Reform UK ha puesto sobre la mesa de cara al debate electoral. Entre sus propuestas, Farage incluye la construcción de 10,000 plazas carcelarias en países aliados, bajo un esquema de alquiler estimado en £250 millones anuales. La estrategia se complementaría con la contratación de 30,000 nuevos agentes policiales, una política de “cero tolerancia” frente al hurto y el restablecimiento de registros policiales en zonas con alta violencia relacionada con el uso de armas blancas.
Además, Farage propone liberar otras 10,000 plazas en cárceles británicas mediante la deportación de extranjeros condenados. A cambio, se comprometería a repatriar a ciudadanos británicos que cumplen condenas fuera del país. En ese sentido, aseguró haber iniciado negociaciones con el gobierno de Albania.
En cuanto al financiamiento, Farage proyecta un gasto de £17.4 mil millones (alrededor de $23,478 millones) en cinco años. El dinero, aseguró, provendría de amplios recortes presupuestarios, como la cancelación del tren de alta velocidad HS2 y el abandono de políticas climáticas orientadas a alcanzar emisiones netas cero.
Pese al rechazo institucional, la propuesta ha captado la atención de sectores que comparten la preocupación por la sobrepoblación carcelaria y el repunte de la criminalidad en el Reino Unido. Para Farage, se trata de evitar lo que describe como “un colapso social” en ciertas regiones del país, a su juicio, sumidas en el descontrol delictivo.



