Economía
Remesas en El Salvador superan los $4,800 millones en el primer semestre de 2025
El Salvador recibió $4,837.7 millones en remesas familiares entre enero y junio de 2025, según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), consolidando a estas transferencias como un pilar clave para la economía nacional y un reporte de la agencia informativa EFE.
Los datos de la OIM revelan que el flujo de remesas hacia El Salvador creció 17,9 % respecto al mismo periodo de 2024. El incremento equivale a cientos de millones de dólares adicionales que ingresan al país y dinamizan el consumo interno.
La mayoría de estos fondos provienen de Estados Unidos, donde residen más de dos millones de salvadoreños. Este dinero se destina principalmente a la compra de alimentos, pago de servicios y mejoras en la vivienda. Analistas señalan que las remesas representan una de las principales fuentes de ingreso para los hogares y un sostén fundamental para el Producto Interno Bruto (PIB).
Guatemala lidera la recepción de remesas
En el contexto regional, Guatemala encabeza la lista con $12,127.6 millones recibidos en el primer semestre de 2025, lo que representa el 53,3 % del total en el Triángulo Norte. El país registró un aumento del 18,1 % en comparación con el mismo periodo del año anterior.
Honduras registra el mayor crecimiento porcentual
Honduras obtuvo $5,799.8 millones en remesas familiares, equivalentes al 25,5 % del total regional. Este país experimentó el crecimiento más acelerado, con un alza del 25,3 % en comparación interanual.
En conjunto, El Salvador, Guatemala y Honduras recibieron $22,765.1 millones en remesas familiares entre enero y junio de 2025. La cifra es $3,764.1 millones mayor que la registrada en el mismo periodo de 2024, cuando el ingreso total fue de $19,001 millones.
Migración y dependencia económica
Según la OIM, más de 500,000 personas de los tres países intentan migrar de forma irregular hacia Estados Unidos cada año. La búsqueda de empleo y mejores condiciones de vida impulsa este flujo constante.
Las remesas se han convertido en un motor económico del Triángulo Norte. Aportan liquidez, impulsan el comercio interno y ayudan a reducir los niveles de pobreza en las comunidades receptoras. El crecimiento sostenido en 2025 confirma la creciente dependencia de estas transferencias internacionales en la región.


