Economía
Precios del petróleo superan los 119 dólares por barril y generan impacto económico en Centroamérica
Los precios del petróleo registraron fuertes alzas este lunes y superaron los 119 dólares por barril, su nivel más alto desde mediados de 2022. El incremento responde a tensiones geopolíticas y a recortes en la producción mundial de crudo.
Los futuros del crudo Brent crude oil subieron 8,77 dólares y se ubicaron en 101,46 dólares por barril. Mientras tanto, los futuros del West Texas Intermediate (WTI) avanzaron 7,92 dólares hasta los 98,82 dólares por barril.
Durante la jornada, ambos contratos registraron picos cercanos a los 119 dólares por barril. Este salto representa uno de los mayores incrementos diarios en el mercado energético reciente.
Además, el Brent acumula un aumento cercano al 66% desde finales de febrero. El WTI, por su parte, ha subido cerca del 77% en el mismo periodo.
Guerra y tensiones geopolíticas presionan el mercado energético
El alza del precio del petróleo ocurre en medio de la expansión del conflicto entre Estados Unidos, Israel y Irán.
Los temores sobre el transporte marítimo y el suministro global influyen directamente en el mercado energético. Además, varios productores redujeron su producción de crudo en los últimos días.
Un punto crítico es el Estrecho de Ormuz, una ruta por donde circula cerca de una quinta parte del petróleo y gas natural licuado del mundo.
Las interrupciones en esa vía generan preocupación entre operadores y analistas del mercado petrolero.
Señales de escasez en el mercado de petróleo
Los datos del mercado muestran una fuerte prima entre los contratos de entrega inmediata y los de entrega futura.
Esta diferencia refleja una estructura conocida como backwardation, que indica escasez de suministro en el corto plazo.
Según registros de LSEG, la prima entre contratos Brent de entrega inmediata y los de seis meses alcanzó casi 36 dólares. Ese nivel supera el máximo anterior registrado al inicio de la guerra entre Rusia y Ucrania en 2022.
Además, interrupciones en refinerías y daños en infraestructura energética aumentan la presión sobre el mercado global de combustibles.
Recortes de producción agravan la tensión en el suministro
Varias empresas petroleras y países productores ajustaron su producción de crudo.
La compañía Saudi Aramco comenzó a reducir la producción en dos de sus principales yacimientos petrolíferos.
También se reportan recortes en Irak, donde la producción en campos del sur cayó cerca del 70%, según fuentes del sector.
Además, la Kuwait Petroleum Corporation declaró fuerza mayor en algunos envíos de petróleo.
Estos factores elevan la incertidumbre sobre la disponibilidad de crudo en el mercado internacional.
Impacto inmediato en los precios del combustible
El aumento del precio del petróleo ya influye en los combustibles.
En Estados Unidos, los contratos de gasolina subieron hasta 3,22 dólares por galón, su nivel más alto desde 2022.
Ante el aumento, el presidente Donald Trump señaló que el impacto en el costo de vida sería limitado.
Sin embargo, líderes políticos y analistas han planteado la posibilidad de liberar reservas estratégicas de petróleo para aliviar el mercado.
Centroamérica enfrenta presión por alza del petróleo
El incremento del precio del crudo afecta especialmente a Centroamérica, una región altamente dependiente de importaciones de combustibles.
Países como El Salvador, Honduras y Guatemala reportaron aumentos en gasolina y diésel desde el 3 de marzo de 2026.
Las alzas oscilan entre 0,05 y 0,13 dólares por galón. En Guatemala, el incremento alcanza hasta un quetzal por galón.
Economistas de la región advierten que el encarecimiento del combustible puede generar presión inflacionaria.
El aumento en los combustibles eleva costos de transporte, generación eléctrica y producción de alimentos.
Riesgos económicos si el conflicto se prolonga
El alza del petróleo también impacta el transporte de mercancías, tanto terrestre como marítimo.
Además, podría aumentar el costo de la electricidad en algunos países, especialmente durante la temporada de mayor consumo energético.
Sectores empresariales de El Salvador señalan que actualmente existen inventarios de combustibles suficientes. Sin embargo, advierten que un conflicto prolongado podría provocar mayores aumentos.
Aunque Centroamérica posee una matriz energética con fuerte presencia renovable, el transporte depende en gran medida de combustibles derivados del petróleo.
Por ello, la evolución del conflicto y del mercado energético global será clave para determinar el impacto económico en la región durante las próximas semanas.


