Economía
Pagos digitales aceleran su expansión en América Latina y el Caribe, según estudio del BID
La región vive un cambio rápido en sus hábitos de pago
América Latina y el Caribe atraviesa una transformación profunda en la forma en que realiza transacciones. Entre 2019 y 2023, las operaciones electrónicas se triplicaron, según el informe del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) “Más allá del dinero en efectivo: la revolución de los pagos digitales en América Latina y el Caribe”.
El estudio señala que en 16 de 17 países analizados, al menos la mitad de la población prefiere los pagos digitales sobre el efectivo, un giro que impulsa la inclusión financiera y la eficiencia económica.
El informe revela, por ejemplo, que en El Salvador el 58 % considera que es más seguro andar por la calle sin dinero en efectivo y el 51 % refiere los pagos electrónicos que el efectivo.
Políticas públicas y sector privado impulsan el cambio
El crecimiento ocurrió a pesar de desafíos como la baja confianza en instituciones financieras y la alta informalidad. Según el BID, este avance refleja una combinación de innovación privada y políticas públicas activas, enfocadas en ampliar el acceso y mejorar la experiencia del usuario.
El informe afirma que no existe una única fórmula, pero sí una coincidencia en las estrategias que lograron alinear tecnología, regulación e incentivos para consolidar los pagos digitales como un pilar económico.
Interoperabilidad: el motor del avance regional
Uno de los principales obstáculos fue la fragmentación de los sistemas de pago. Aunque surgieron nuevos proveedores, muchas plataformas solo permitían transacciones dentro de sus propias redes.
Para superar ese límite, al menos 11 países adoptaron medidas para garantizar la interoperabilidad, permitiendo que usuarios de distintos servicios puedan enviar y recibir pagos sin barreras.
En algunos casos, el sector privado desarrolló las plataformas y los gobiernos impulsaron la integración; en otros, las autoridades financieras lideraron ambos procesos. En todos los modelos, la interoperabilidad generó un aumento sostenido de las transferencias interbancarias.
Incentivos para ampliar la adopción
El BID identifica otro reto: muchos usuarios dudaban en unirse a un sistema digital si sus contactos comerciales no lo usaban.
Para acelerar la adopción, varios gobiernos implementaron descuentos tributarios, pagos electrónicos de salarios y la digitalización de programas sociales.
Estos últimos tuvieron especial impacto: la proporción de beneficiarios que reciben transferencias por vía digital pasó del 40 % en 2014 al 80 % en 2021.
La informalidad complica el avance
La región mantiene más de la mitad de su fuerza laboral en el sector informal, lo que limita la trazabilidad de las transacciones. Aunque los pagos digitales pueden mejorar el cumplimiento tributario, el BID advierte que no siempre ocurre así.
El informe cita el caso de Uruguay, donde la obligación de pagar salarios electrónicamente generó un aumento de la informalidad en sectores con alto uso de efectivo y una reducción de más del 3 % en la recaudación.
Oportunidades para ampliar el acceso financiero
Pese a los desafíos, el BID destaca beneficios clave. Más transacciones digitales generan datos útiles que pueden abrir la puerta a servicios como ahorro y crédito para sectores excluidos del sistema bancario.
Para aprovechar este potencial, el informe recomienda fortalecer la regulación para fintech, apoyar a instituciones orientadas a la inclusión financiera y avanzar hacia una infraestructura digital pública que permita compartir información de forma segura entre proveedores.
Avances que requieren colaboración regional
El BID concluye que la coordinación entre gobiernos, reguladores y proveedores de servicios financieros será decisiva para cerrar brechas y consolidar la digitalización.
El objetivo es que cada país adopte las medidas adecuadas a sus propias condiciones sociales y económicas, con la meta de generar más crecimiento, más eficiencia y más oportunidades mediante un ecosistema de pagos digitales accesible y seguro.


