Economía
Moody’s eleva a positiva la perspectiva crediticia de El Salvador por mejoras fiscales y mayor liquidez
Moody’s Ratings mejoró la perspectiva de la calificación soberana de El Salvador, al pasarla de estable a positiva, tras identificar avances constantes en disciplina fiscal, manejo de liquidez y reducción de presiones de financiamiento.
La agencia mantuvo la calificación de emisor de divisas a largo plazo en B3. También confirmó en B3 las calificaciones de deuda no asegurada y senior asegurada de la Comisión Hidroeléctrica del Río Lempa (CEL), respaldadas por garantía estatal, cuya perspectiva igualmente cambió a positiva.
Apoyo del FMI y política fiscal más creíble
Según Moody’s, el ajuste de la perspectiva responde a la expectativa de una política fiscal más creíble, respaldada por el programa vigente con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Este marco, junto con mayores amortiguadores de liquidez y menores necesidades brutas de financiamiento, podría impulsar una mejora gradual de los indicadores fiscales y crediticios.
La calificadora también destacó el efecto de las mejoras sostenidas en seguridad interna. A su juicio, este factor eleva las probabilidades de mayor crecimiento económico y de avances crediticios más duraderos.
Moody’s señaló que, si estas tendencias se consolidan y las métricas fiscales muestran resiliencia ante choques externos, la elevada deuda pública podría iniciar una trayectoria descendente. Ese escenario permitiría compensar algunas restricciones crediticias y abriría la posibilidad de una futura mejora de la calificación.
Deuda elevada sigue pesando en la nota
Pese al cambio de perspectiva, la agencia explicó que mantiene la calificación B3 debido a la alta carga de deuda y a su limitada asequibilidad.
Estos factores continúan debilitando la fortaleza fiscal y aumentan la exposición del país a riesgos externos.
En 2025, la relación deuda/PIB se situó en 88.3 %, mientras que el pago de intereses absorbió el 18.4 % de los ingresos públicos. Ambos niveles superan los promedios de países con calificaciones similares.
Ajuste fiscal y mayor recaudación
Moody’s reconoció, sin embargo, una mejora relevante en el desempeño fiscal durante 2025.
El ajuste respondió a recortes salariales, controles más estrictos del gasto corriente y un aumento de los ingresos tributarios.
La mayor recaudación provino de inspecciones aduaneras más eficaces, el uso ampliado de la facturación electrónica y medidas para ampliar la base impositiva.
Con base en los resultados hasta noviembre, la agencia estima que el déficit fiscal bajó a 3 % del PIB en 2025, desde el 4.5 % registrado en 2024.Además, proyecta que el déficit se reduzca a 2.3 % en 2026 y a 2.2 % en 2027.
Inversión pública y crecimiento económico
Las medidas de consolidación fiscal han permitido mantener estable el déficit del sector público no financiero en términos nominales.
Al mismo tiempo, el Gobierno incrementó la inversión pública sin frenar la actividad económica.
El mayor gasto en infraestructura impulsó el sector construcción y apoyó el crecimiento.
Moody’s estima que el PIB real de El Salvador creció 4 % en 2025, frente al 2.6 % de 2024, y prevé una expansión de 3.1 % en 2026, por encima de la tendencia histórica.


