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Laura Fernández gana la presidencia de Costa Rica en primera ronda y promete un “cambio profundo e irreversible”
La politóloga de derecha Laura Fernández, de 39 años, se convirtió este domingo en la nueva presidenta electa de Costa Rica al ganar las elecciones en primera ronda, con un triunfo contundente que confirma la continuidad del proyecto político del actual mandatario, Rodrigo Chaves, de quien se ha proclamado “heredera”.
Con poco más del 90 % de las mesas escrutadas, Fernández, candidata del Partido Pueblo Soberano, alcanzaba el 48,5 % de los votos, muy por encima de su principal rival, Álvaro Ramos, del socialdemócrata Partido Liberación Nacional (PLN), quien obtuvo el 33,3 %.
Incluso antes de que se completara el conteo oficial, la victoria de Fernández comenzó a generar reacciones internacionales.
El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, fue el primer mandatario extranjero en felicitarla públicamente, a través de redes sociales, cuando apenas se había contabilizado cerca de un tercio de los votos, en un gesto que llamó la atención en el ámbito político regional.
Segunda mujer presidenta en la historia del país
Fernández se convierte así en la segunda mujer en llegar a la Presidencia de Costa Rica, después de Laura Chinchilla (2010-2014).
Politóloga y especialista en políticas públicas y gobernabilidad democrática, la presidenta electa ocupó cargos clave en el actual Gobierno, como ministra de la Presidencia y ministra de Planificación, lo que fortaleció su perfil como continuadora del chavismo.
Durante la campaña electoral fueron habituales los cánticos de “¡Viva Chaves!” en sus actos políticos, así como su participación en el documental Los inesperados, que exalta la figura del actual presidente en la construcción de su movimiento político.
“La tercera república” y un Gobierno de diálogo
En su discurso de victoria, Fernández anunció un “cambio profundo e irreversible” y planteó la necesidad de fundar lo que denominó “la tercera república”.
Desde una tarima instalada a las afueras de un hotel en San José, ante cientos de simpatizantes, aseguró que su mandato combinará transformación con diálogo.
“Nos toca edificar la tercera república. El mandato que me da el pueblo soberano es claro: el cambio será profundo e irreversible”, afirmó, al tiempo que prometió a la oposición un Gobierno de “diálogo y conciliación”.
La presidenta electa también salió al paso de las críticas que la señalan como una figura con tendencias autoritarias.
“Yo, como nueva presidenta de la República, no voy a permitir nunca el autoritarismo ni la arbitrariedad que nadie quiere en Costa Rica”, subrayó.
Mano dura contra el crimen y el narcotráfico
La inseguridad y el auge del narcotráfico fueron los ejes centrales de su campaña, al ser considerados por la ciudadanía como el principal problema del país. Fernández propuso incluso la aplicación de estados de excepción en zonas conflictivas, incluyendo el levantamiento temporal de garantías, una medida contemplada en la Constitución.
“No me va a temblar el pulso para tomar las decisiones que tengamos que tomar para retomar la paz en los hogares de Costa Rica”, afirmó durante un debate celebrado el pasado 26 de enero.
Según explicó, estas medidas permitirían sacar de circulación a criminales plenamente identificados, en un procedimiento “especial y extraordinario”.
Reformas y tensiones institucionales
Fernández ha seguido la línea crítica de Chaves hacia el Poder Judicial y el Poder Legislativo, a los que responsabiliza del aumento de la violencia.
Durante la campaña, figuras de su partido, como el candidato a diputado Nogui Acosta y la asesora presidencial Pilar Cisneros, revelaron que uno de los objetivos es impulsar una reforma constitucional para permitir la reelección consecutiva.
Estas propuestas han sido calificadas por sectores opositores como riesgosas para la democracia, e incluso algunos candidatos, como el izquierdista Ariel Robles, advirtieron sobre un posible giro autoritario.
Ante estas críticas, Fernández insistió en su compromiso democrático: “Esto es una fiesta democrática y tenemos que agradecer por la estabilidad de nuestro país, una estabilidad que yo siempre voy a cuidar”.
Continuidad de proyectos estratégicos
Casada y madre de una niña, la presidenta electa ha prometido dar continuidad a proyectos emblemáticos del Gobierno de Chaves, como Ciudad Gobierno, la construcción de una marina en el Caribe, el desarrollo de carreteras estratégicas y la ampliación de puertos y aeropuertos.
Fernández asumirá oficialmente la Presidencia de Costa Rica el próximo 8 de mayo, en medio de altas expectativas y un escenario político marcado por la promesa de cambios estructurales y un fuerte énfasis en la seguridad ciudadana.


