Economía
Inversión de la diáspora salvadoreña supera los $1,000 millones en 5 años, confirma embajadora en EE. UU.
El capital proveniente de los salvadoreños en el extranjero se ha convertido en una fuente clave de inversión nacional. De acuerdo con la embajadora de El Salvador en Estados Unidos, Milena Mayorga, en los últimos cinco años la diáspora ha canalizado casi $1,000 millones hacia distintos proyectos en el país.
Durante un encuentro organizado por la Asociación Salvadoreña de Industriales (ASI), Mayorga detalló que estas inversiones se concentran en infraestructura médica, vivienda, educación técnica, centros comerciales y turismo.
Aseguró que este comportamiento demuestra un cambio en la visión del migrante salvadoreño, que ahora busca participar en proyectos de largo plazo y con mayor impacto social.
De las remesas al emprendimiento formal
El aporte económico de la diáspora tradicionalmente se ha asociado a las remesas familiares, pero los datos recientes evidencian un nuevo patrón.
“Ya no se trata solo de enviar dinero a casa. Muchos salvadoreños en Estados Unidos están creando empresas, construyendo y financiando infraestructura en su propio país”, señaló Mayorga.
La embajadora indicó que los inversionistas están incursionando en zonas de desarrollo estratégico, como Surf City 1 y 2, y en el departamento de La Unión, áreas con alto potencial turístico y logístico.
Dificultades en el acceso al crédito
Pese al entusiasmo inversionista, Mayorga reconoció que persisten obstáculos financieros que frenan parte de estas iniciativas.
Uno de los principales desafíos es el acceso al crédito para quienes residen fuera del país. Las instituciones financieras locales aún carecen de mecanismos adaptados al perfil de los migrantes.
“La manera de hacer negocios en El Salvador es diferente a la de Estados Unidos, y esa brecha debe cerrarse si queremos atraer más inversión de la diáspora”, puntualizó la diplomática.
Inversión extranjera directa en contexto
El comportamiento de la inversión de la diáspora coincide con un escenario favorable en la inversión extranjera directa (IED).
Datos oficiales señalan que en 2024 El Salvador recibió $639.63 millones en IED neta, de los cuales Estados Unidos aportó $113.38 millones.
Esta tendencia confirma una mayor confianza internacional en la economía salvadoreña, impulsada tanto por empresas foráneas como por los propios salvadoreños que residen en el exterior.
Migración inversa: un fenómeno económico
Mayorga explicó que la inversión de los salvadoreños en el extranjero está relacionada con la migración inversa, un fenómeno que describe el retorno —temporal o permanente— de quienes deciden establecer negocios o retirarse en el país.
“Muchos regresan para invertir en el turismo, abrir restaurantes o construir viviendas. Otros vienen cada año, atraídos por el entorno más estable y el crecimiento de la infraestructura”, detalló la embajadora.
Según datos compartidos en su ponencia, más de tres millones de turistas internacionales ingresaron a El Salvador recientemente, generando una derrama económica de $2,300 millones.
El 40 % de ese turismo proviene de salvadoreños residentes en Estados Unidos, lo que refleja la magnitud del vínculo económico con la diáspora.
El sector construcción lidera las inversiones
Entre los sectores con mayor participación destaca la construcción, tanto residencial como comercial.
Los salvadoreños en el exterior están invirtiendo en proyectos de turismo habitacional, hoteles, edificios de apartamentos y centros de recreación, principalmente en zonas costeras y urbanas.
La diplomática aseguró que en los últimos años se han realizado al menos 50 misiones de negocios desde Estados Unidos hacia El Salvador, con la participación de empresarios salvadoreños y extranjeros interesados en identificar oportunidades conjuntas.
Confianza y visión a largo plazo
Mayorga subrayó que la actual dinámica de inversión refleja confianza y sentido de pertenencia.
“El salvadoreño en el exterior ya no ve su país solo como un lugar de origen, sino como un espacio donde puede crecer y dejar huella económica”, afirmó.
Agregó que las políticas de atracción de capital impulsadas por el Gobierno buscan ofrecer estabilidad jurídica y mayor transparencia, elementos esenciales para consolidar la participación de los migrantes en la economía nacional.
Una oportunidad para fortalecer la relación económica bilateral
El crecimiento de la inversión de la diáspora también abre la puerta para fortalecer los lazos comerciales con Estados Unidos, país donde reside la mayor parte de la comunidad salvadoreña en el exterior.
Este flujo de capital, según Mayorga, no solo contribuye al desarrollo interno, sino que también mejora la imagen de El Salvador como destino de inversión confiable y emergente en la región centroamericana.
Con información de Diario El Mundo


