Economía

Impacto de una posible recesión en EE. UU. sobre la economía de El Salvador: ¿Cómo podría enfrentar el país este desafío?

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La posibilidad de que Estados Unidos entre en recesión podría tener repercusiones significativas para la economía salvadoreña, aunque también existen escenarios que podrían mitigar los efectos negativos. 

Según economistas locales, las áreas más vulnerables serían las remesas, el empleo y las exportaciones, pero no todo está predeterminado: la manera en que El Salvador se adapte y ajuste sus políticas podría determinar en gran medida el alcance de los daños.

Uno de los sectores que más podría sentir el impacto es el laboral. En particular, las empresas dedicadas a las exportaciones enfrentarían el desafío de una posible caída en la demanda externa. Rommel Rodríguez, coordinador del Área de Macroeconomía y Desarrollo de la Fundación Nacional para el Desarrollo (Funde), destaca que una desaceleración en el comercio exterior podría llevar a muchas compañías a reducir su personal, especialmente aquellas vinculadas con mercados internacionales. No obstante, el mismo Rodríguez también señala que las empresas salvadoreñas, al ser resilientes y tener una estructura de costos adaptada a situaciones cambiantes, podrían tomar medidas para minimizar despidos, optimizando procesos o diversificando mercados.

El impacto sobre las remesas, otro pilar económico crucial para El Salvador, también es un punto clave. 

Óscar Cabrera, expresidente del Banco Central de Reserva (BCR), apunta que si la recesión en Estados Unidos afecta el empleo allí, los flujos de remesas hacia El Salvador podrían reducirse. 

Sin embargo, otros analistas sugieren que la sólida red de la diáspora salvadoreña, con sus canales de apoyo a las familias, podría encontrar maneras de mitigar cualquier disminución temporal, ayudando a mantener la estabilidad de las remesas en el largo plazo.

En cuanto a las exportaciones, El Salvador ya ha experimentado una desaceleración en los últimos años. Según datos del BCR, en 2023 las exportaciones cayeron un 8.7%, y la tendencia continuó en 2024 con una disminución del 0.8%. Ante una posible recesión estadounidense, el riesgo de que esta tendencia se profundice es una preocupación, sobre todo para productos enfrentados a aranceles más altos. No obstante, la diversificación de los destinos de las exportaciones, y el creciente interés de países de otras regiones por los productos salvadoreños, podría suavizar la caída en los envíos.

Por otro lado, la reciente política arancelaria de Estados Unidos, que aumentó los costos de importación, podría generar presiones inflacionarias dentro del país, afectando tanto a empresas como consumidores. No obstante, muchos economistas aseguran que la economía salvadoreña está mejor preparada que en el pasado para afrontar este tipo de situaciones, dado el fortalecimiento de las políticas fiscales y el impulso hacia la diversificación de su economía.

Además, aunque la inversión extranjera en El Salvador ha disminuido ligeramente en los últimos años, alcanzando los 113.38 millones de dólares en 2024, existen oportunidades para que el país atraiga más capital, especialmente si logra posicionarse como un socio estratégico para empresas que buscan alternativas a la incertidumbre económica global.

En este escenario de incertidumbre, el presidente de Fudecen, Carlos Acevedo, advierte que, de materializarse la recesión, el país podría enfrentar una desaceleración económica alrededor de seis meses después que Estados Unidos. 

Sin embargo, este periodo de tiempo podría ofrecer una ventana para que El Salvador adopte políticas económicas y sociales que ayuden a minimizar los impactos negativos y aprovechar las oportunidades que surjan.

En conclusión, aunque la recesión en Estados Unidos es un escenario que plantea varios desafíos para la economía de El Salvador, también abre una oportunidad para que el país refuerce sus lazos comerciales con otras regiones, fomente la diversificación de su economía y continúe fortaleciendo su resiliencia frente a fluctuaciones económicas globales.

Encontrar oportunidades, insiste Choussy

El economista y expresidente del Banco Central de Reserva (BCR), Mauricio Choussy, aseguró que El Salvador puede aprovechar la guerra comercial impulsada por los aranceles impuestos por el presidente Donald Trump. 

Aunque el país se enfrenta a un arancel del 10 % sobre sus productos, esta tasa resulta más competitiva en comparación con los aranceles mucho más altos aplicados a otros competidores en sectores clave como el textil, como Bangladesh, Vietnam, India y Pakistán. 

Choussy destacó que esta diferencia podría favorecer a la industria maquilera salvadoreña y atraer inversiones de países afectados por tarifas más elevadas, generando nuevas oportunidades comerciales para El Salvador.

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