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El salvadoreño Kilmar Ábrego es liberado en EE. UU.: jueza ordena su salida de centro migratorio en Pensilvania
El salvadoreño Kilmar Ábrego García fue liberado este jueves 11 de diciembre del centro migratorio Moshannon Valley, en Pensilvania, después de que una jueza federal ordenó su salida inmediata. La decisión llegó tras concluir que su detención por parte del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) ocurrió sin autoridad legal, según confirmó su abogado, Sean Hecker.
La magistrada Paula Xinis, del estado de Maryland, determinó que Ábrego permaneció detenido sin una orden de expulsión válida. También afirmó que el Gobierno estadounidense no demostró que la reclusión buscaba ejecutar su deportación a un tercer país.
Hasta ahora, las autoridades evaluaban enviarlo a una nación africana, ya que no podían deportarlo a El Salvador.
Antecedentes del caso y deportación irregular
Kilmar Ábrego, residente en Maryland, fue deportado en marzo a El Salvador a pesar de que un juez en EE. UU. había prohibido su expulsión. Al llegar al país, fue trasladado a la prisión de máxima seguridad CECOT.
Meses después, el Gobierno estadounidense lo regresó para enfrentar cargos federales por tráfico de personas, acusación que ha marcado su proceso legal.
Tras un litigio largo con la Administración de Donald Trump, Ábrego fue devuelto a Estados Unidos en junio para continuar su proceso penal. Aunque ya no está bajo custodia del ICE, sigue sujeto a libertad provisional, impuesta por un juez de Tennessee.
Su abogado señaló que el caso sigue activo y que el migrante deberá presentarse a juicio en los próximos meses.
Reacción del Gobierno estadounidense
La Casa Blanca criticó la resolución judicial. La portavoz Karoline Leavitt afirmó que el Gobierno Trump apelará la decisión y acusó a la juez Xinis de actuar como “activista judicial”.
El Gobierno sostuvo que la liberación podría complicar los esfuerzos para mantener las medidas migratorias vigentes.
Riesgo en El Salvador y retorno obligado
Desde 2019, un juez de inmigración estableció que Ábrego no podía ser deportado a El Salvador por el riesgo que enfrentaba ante una pandilla. Sin embargo, la Administración Trump ejecutó la expulsión, acción que posteriormente fue revertida por un tribunal estadounidense.
El caso se convirtió en un símbolo para organizaciones de defensa de migrantes, que denuncian las políticas migratorias aplicadas por el Gobierno republicano.
Un caso seguido por organizaciones migrantes
Kilmar Ábrego, de 30 años, ingresó de forma irregular a Estados Unidos cuando era adolescente. Actualmente vive en Maryland, donde residen su esposa e hijos estadounidenses.
Diversas organizaciones consideran su caso un ejemplo de los desafíos que enfrentan los migrantes en procesos de deportación y reclaman un respeto estricto a las órdenes judiciales.


