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El Salvador se suma como país fundador a la Junta de Paz para Gaza promovida por Donald Trump
El Salvador pasó a formar parte del grupo inicial de países que integran la Junta de Paz para Gaza, un nuevo organismo internacional impulsado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, con el objetivo de liderar la reconstrucción y estabilización del territorio palestino tras el conflicto armado. La adhesión fue confirmada este domingo 28 de enero mediante un comunicado oficial de la propia Junta.
El anuncio fue replicado en redes sociales por el presidente salvadoreño Nayib Bukele, quien compartió la información sobre la incorporación del país centroamericano como miembro fundador, convirtiéndose en la adhesión más reciente de un total de 27 naciones.
¿Qué es la Junta de Paz para Gaza?
La Junta de Paz surge a partir de una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU aprobada en noviembre de 2025, que dio respaldo al plan presentado por Trump para la posguerra en Gaza. Entre sus principales funciones se encuentran la supervisión de los trabajos de reconstrucción del enclave palestino, la desmilitarización del territorio y la salida de Hamás de las estructuras de poder, tras la ofensiva israelí iniciada luego de los ataques del 7 de octubre de 2023.
Países que integran el organismo
Además de El Salvador, la lista de miembros fundadores incluye a Arabia Saudí, Argentina, Egipto, Emiratos Árabes Unidos, Marruecos, Turquía, Qatar, Vietnam, Pakistán y Paraguay, entre otros. En representación de la Unión Europea, únicamente Hungría y Bulgaria han confirmado su participación.
Por ahora, Estados Unidos es el único miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU que se ha sumado oficialmente. Otras potencias como Alemania, Francia, España, China y Rusia han rechazado la invitación o han evitado pronunciarse sobre su incorporación.
Críticas y controversias
La iniciativa no ha estado exenta de cuestionamientos. El Gobierno de España rechazó públicamente integrarse, argumentando que la Junta opera fuera del marco institucional de Naciones Unidas y no contempla la participación de la Autoridad Palestina, algo que el presidente español, Pedro Sánchez, consideró incompatible con el derecho internacional.
Otro de los puntos más polémicos es que Donald Trump figura como presidente vitalicio del organismo. A ello se suma la propuesta inicial de un aporte económico de 1,000 millones de dólares para acceder a un asiento permanente, lo que ha llevado a expertos a calificar la Junta como una estructura paralela a la ONU.
Desde la Casa Blanca se ha aclarado que dicha contribución no es obligatoria y que los recursos recaudados se destinarán exclusivamente a proyectos de reconstrucción en Gaza. Hasta el momento, no se ha informado si alguno de los países miembros ha realizado aportes financieros.
Con la adhesión de El Salvador, la Junta de Paz para Gaza continúa ampliando su base internacional, en medio de un debate global sobre su legitimidad, alcance y relación con los mecanismos tradicionales de gobernanza internacional


