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Diana: Transformación y alianzas estratégicas para un crecimiento sostenible
DIANA ha sido parte de la vida de los salvadoreños desde 1951, consolidándose como una empresa con un fuerte compromiso social y ambiental.
A través de su propósito corporativo, busca fortalecer su impacto en la comunidad y generar un modelo de negocio sostenible.
“Nuestro propósito es ‘Estar cerca de ti por más y mejores momentos’. Este es el motor que impulsa nuestras acciones diarias y nos motiva a contribuir a un mejor país”, afirma Luis Núñez, director legal y de Asuntos Corporativos en la empresa.
Para DIANA, esta visión no solo se traduce en la cercanía con sus consumidores a través de sus productos, sino también en el apoyo a las comunidades y la implementación de estrategias para preservar los recursos naturales.
“Estamos comprometidos a devolver ese cariño y esa confianza que nos han hecho líderes en los mercados donde operamos, pero también a impactar positivamente a quienes nos han brindado su preferencia”, comenta Núñez.
Innovación y sostenibilidad: pilares de transformación
En los últimos cinco años, DIANA ha impulsado un proceso de transformación que abarca todas las áreas de la empresa, desde logística, mercadeo, tecnología, hastahasta, por ejemplo, sostenibilidad. Con el liderazgo de su CEO, Armando Mendiola, la empresa ha priorizado la evolución de sus operaciones hacia un modelo más eficiente y responsable.
“Nuestro CEO siempre enfatiza que la clave no es solo sobrevivir en un mercado cambiante, sino reinventarnos para ser una empresa sostenible”, explica Núñez.
Innovación en la red logística
Recientemente, desde inicios de 2025, DIANA ha modernizado su infraestructura con la inauguración de su nuevo Centro de Servicios en Valle Dulce, Apopa, San Salvador Oeste. Este complejo incorpora procesos digitalizados y automatizados, optimizando la gestión de inventarios y rutas de distribución.
Según Núñez, este centro representa la evolución del modelo logístico de la empresa. “El proyecto no solo es infraestructura, sino la consolidación de nuestra red multimodal, que nos permite ofrecer un mejor servicio al cliente interno y externo”, detalla.
La automatización en la distribución mejora la disponibilidad de productos y la capacidad de respuesta en cada punto de venta, consolidando a DIANA como líder en exportación del sector alimentos. Un claro ejemplo del crecimiento y la transformación de la empresa que lleva a un ritmo acelerado y que se suma a otros logros en su cadena de valor, como el haber obtenido en 2024 el certificado de Operador Económico Autorizado confiable en la región, por la excelencia y dimensiones de sus operaciones.
Además de la modernización de su logística, la empresa ha implementado herramientas de análisis de datos y gestión inteligente de la cadena de suministro, lo que le permite optimizar los tiempos de entrega y reducir costos operativos.
Impacto social y compromiso ambiental
Esa transformación de DIANA también se refleja de manera contundente en el área de Sostenibilidad, ya que su agenda se enfoca en el desarrollo de ejes estratégicos dentro de su programa Legado DIANA. Estos ejes o pilares de acción sostenible se enfocan en el reciclaje de plástico y neutralidad plástica, reducción de consumo de agua y tratamiento de aguas residuales, exploración de oportunidades en torno a empaques degradables, apoyo al desarrollo de agricultores y bienestar comunitario.
“Queremos ser reconocidos como líderes en sostenibilidad y ciudadanos corporativos responsables, reduciendo nuestra huella plástica, hídrica y de carbono, al tiempo que apoyamos el desarrollo de las comunidades”, enfatiza Núñez.
Uno de los proyectos más emblemáticos en este sentido es DIANA Recicla, una iniciativa que promueve la gestión responsable de residuos y la economía circular. A través de alianzas estratégicas con alcaldías, empresas recicladoras y organizaciones como Fundemas, la empresa ha desarrollado programas de educación ambiental y formación técnica para recolectores de base.
Las municipalidades de la cuenca del Lago de Ilopango han desempeñado un papel clave en la logística y ruteo de las jornadas de limpieza, mientras que los comercios y comunidades han asumido la responsabilidad de mantener las prácticas de reciclaje en el tiempo. Además, las empresas transformadoras de plástico priorizan la compra de materiales recolectados por los participantes del programa, fortaleciendo la cadena de valor del reciclaje.
Su visión de sostenibilidad también incluye la exploración de oportunidades (en alianza con los grandes fabricantes a nivel mundial de plástico) de alternativas viables para el futuro desarrollo de empaques degradables, así como la incorporación de material reciclado en sus empaques.
DIANA además ha optimizado el uso de agua, disminuyendo su consumo en 27.8% en los últimos años, asimismo mejorando exponencialmente el tratamiento de sus aguas residuales en sus plantas de producción.
El compromiso con la educación y la sostenibilidad ha llevado a la empresa a fortalecer sus alianzas con la academia, promoviendo el conocimiento y la innovación en prácticas ambientales. A través de estas acciones, DIANA refuerza su apuesta por la economía circular y la generación de oportunidades para emprendedores y productores locales.
Todas estas iniciativas buscan promover prácticas más sostenibles dentro del sector industrial.
DIANA ha destinado recursos a programas de capacitación en emprendimiento y educación financiera para agricultores y pequeños productores, ayudándolos a mejorar sus prácticas y a integrarse de manera más efectiva en la cadena de valor de la industria alimentaria.
Generación de empleo y bienestar laboral
DIANA es una de las principales generadoras de empleo en la región. En El Salvador, cuenta con 3,029 colaboradores directos y 356 subcontratados, cifra que asciende a 5,131 a nivel regional.En El Salvador, cuenta con 2,196 colaboradores directos y subcontratados, cifra que asciende a 4,868 a nivel regional.
La empresa se distingue por ofrecer estabilidad y oportunidades de crecimiento, con programas que fomentan un ambiente laboral positivo. Esto incluye formación técnica y desarrollo humano, reconocimiento a los logros individuales y colectivos, e iniciativas para fortalecer la comunicación y el trabajo en equipo.
“Invitamos a todas las empresas a sumarse a esta misión de construir lugares de trabajo donde el bienestar de los colaboradores sea una prioridad, promoviendo un futuro laboral más prometedor para todos”, destaca Núñez.
DIANA también ha reforzado su programa de diversidad e inclusión, asegurando que su fuerza laboral refleje un entorno equitativo y con igualdad de oportunidades. Esta estrategia busca potenciar el talento interno y atraer nuevos perfiles que aporten innovación y dinamismo a la empresa.
Una visión de impacto y desarrollo sostenible
DIANA ha sido reconocida como una Empresa de Impacto 2025, un reconocimiento alineado con su estrategia de sostenibilidad y su compromiso con el desarrollo del país. La empresa considera que la sostenibilidad es un esfuerzo colectivo que involucra a diversos sectores, y que el trabajo en conjunto es clave para generar un impacto positivo en la sociedad y el medioambiente.
“A lo largo de nuestra trayectoria, nos hemos caracterizado por ser una empresa comprometida con el desarrollo de El Salvador y sus comunidades. Nuestra verdadera medida de éxito está en construir un mejor país y mejorar la calidad de vida de su gente”, concluye Núñez.
Con su enfoque en innovación, alianzas estratégicas y sostenibilidad, DIANA continúa evolucionando, demostrando que la rentabilidad y el compromiso social pueden ir de la mano en la construcción de un futuro sostenible.


