Artículo

Corporación Multi Inversiones: Más de 100 años de sostenibilidad y crecimiento responsable

Pocas empresas pueden contar con una trayectoria que supera un siglo de historia. Corporación Multi Inversiones (CMI) es una de ellas.

Publicado

el

Con presencia en 16 países, su actividad en El Salvador se concentra en el sector de alimentos, donde opera marcas reconocidas como Pollo Indio, Toledo, Pollo Campero, Pasta Fama y Galletas Gama, contribuyendo a la seguridad alimentaria del país y fortaleciendo el sector agroindustrial.

Que un negocio se mantenga vigente y en crecimiento durante más de 100 años es el resultado de una estrategia enfocada en la innovación, la sostenibilidad y la adaptación a los cambios del mercado. CMI ha integrado estos valores en su modelo de negocio, desarrollando iniciativas que buscan un impacto positivo en las comunidades y en el medioambiente.

Innovación y sostenibilidad como pilares estratégicos

En los últimos años, la empresa ha reforzado su compromiso con la sostenibilidad a través de múltiples iniciativas. Ha logrado reducir sus emisiones de dióxido de carbono en un millón de toneladas en solo una década, una cifra que equivale a la siembra de casi dos millones de árboles. Además, ha instalado 12,000 paneles solares en diversas plantas, permitiendo que algunas granjas obtengan hasta el 70% de su energía de fuentes renovables.

“Hemos forjado una sólida reputación corporativa gracias a la convicción de ser ciudadanos responsables, íntegros y transparentes, así como por nuestro compromiso con el desarrollo sostenible con impacto en las personas, familias y comunidades”, señala un vocero de la empresa.

El compromiso con la sostenibilidad también se refleja en el desarrollo de empaques biodegradables, que utilizan materiales como almidón de maíz y aditivos a base de coco. Asimismo, la compañía ha optimizado la alimentación de los animales en sus granjas, reduciendo la emisión de gases de efecto invernadero. Estos esfuerzos han permitido que CMI obtenga certificaciones de carbono neutral para sus plantas de harinas y alimentos balanceados para animales.

En línea con su enfoque en la economía circular, la empresa ha reciclado más de 200 toneladas de aceite vegetal, transformándolo en biodiesel, una iniciativa que reduce la dependencia de combustibles fósiles y minimiza su huella de carbono. Además, ha implementado sistemas de eficiencia hídrica en sus plantas de producción, optimizando el uso del agua y reduciendo el desperdicio en cada etapa de sus procesos industriales.

“Como corporación, continuaremos impulsando alianzas estratégicas para potenciar el desarrollo de la industria y nos alinearemos con iniciativas que fomenten la seguridad alimentaria en cada país donde tenemos operaciones”, explica el vocero.

Expansión y crecimiento en El Salvador

CMI ha implementado un plan de inversión que busca fortalecer sus operaciones en el país, promoviendo el crecimiento del sector alimentario y consolidando su liderazgo en la región. Entre sus proyectos más destacados está la apertura de una nueva granja avícola con una capacidad de producción de más de tres millones de pollos al año, así como la modernización de su planta de procesamiento en Zapotitán, Ciudad Arce.

Además de expandir su infraestructura, la empresa apuesta por la generación de empleo como motor de desarrollo. Actualmente, CMI emplea a más de 8,400 colaboradores en El Salvador, posicionándose como uno de los principales generadores de empleo formal en el país. Adicionalmente, su cadena de valor genera alrededor de 16,500 empleos indirectos, contribuyendo a la dinamización de la economía salvadoreña.

“Contamos con programas de bienestar laboral que buscan el balance entre el trabajo y la vida personal, además de brindar acceso a otros beneficios para nuestros colaboradores”, destaca el vocero.

Impacto social y compromiso con la comunidad

El impacto de CMI no se limita al sector empresarial. La compañía ejecuta programas de responsabilidad social que buscan mejorar las condiciones de vida de las comunidades donde opera. Un ejemplo es el proyecto de infraestructura escolar en Suchitoto, que ha beneficiado a más de 500 familias mediante la mejora de las instalaciones educativas y la capacitación de directores y maestros.

Además, CMI mantiene una presencia activa en el apoyo a iniciativas municipales, participando en la mejora de infraestructura vial y respaldando eventos comunitarios. También impulsa el programa Cocreo, a través del cual ha capacitado en panadería y pastelería a más de 2,000 salvadoreños, brindándoles herramientas para desarrollar emprendimientos sostenibles.

En el ámbito de la seguridad alimentaria, la empresa ha donado 25,000 libras de productos avícolas y embutidos al Banco de Alimentos de El Salvador en los últimos dos años. Su compromiso con la salud también se extiende a la lucha contra el cáncer infantil, apoyando desde hace 18 años a la Fundación Ayúdame a Vivir y participando en la campaña Únete.

En momentos de emergencia, CMI ha demostrado su capacidad de respuesta solidaria. Durante las tormentas de 2024, la empresa entregó a la Dirección General de Protección Civil 2,000 paquetes de harina de maíz, 1,500 rollos de papel higiénico, 500 menús Campero y 500 kits familiares, brindando asistencia a las familias afectadas por el desastre natural.

“Es fundamental que cada acción empresarial tenga un propósito que genere impacto positivo en la sociedad. Nuestra identidad como empresa familiar nos impulsa a desarrollar iniciativas que beneficien a nuestros colaboradores, clientes, consumidores, proveedores y comunidades vecinas”, indica el vocero.

Reconocimientos y visión de futuro

La filosofía de CMI se basa en la premisa de que el crecimiento empresarial y la sostenibilidad no son excluyentes. La compañía ha integrado estrategias de negocio responsable que buscan generar valor tanto para la empresa como para la comunidad y el medioambiente.

“Con un enfoque de negocio responsable y de largo plazo, es posible generar impacto positivo en la comunidad, el medioambiente y la economía”, añade el vocero.

Por estos esfuerzos, CMI ha sido reconocida como una Empresa de Impacto 2025 en El Salvador. Este reconocimiento destaca su liderazgo en crecimiento responsable y su capacidad de inspirar a otras organizaciones a seguir el mismo camino.

“La empresa ve este reconocimiento como una oportunidad para demostrar que la sostenibilidad no está reñida con la rentabilidad ni la competitividad. Además, es un reflejo del trabajo conjunto con nuestros colaboradores, quienes, con su compromiso y esfuerzo, han hecho posible que sigamos creciendo con propósito y alineados a nuestros valores REIR: Responsabilidad, Excelencia, Integridad y Respeto”, concluye el vocero.

CMI se proyecta hacia el futuro con la visión de continuar expandiendo su impacto en la región. Su estrategia de negocio se enfocará en la adopción de tecnologías limpias, la diversificación de su portafolio de productos y la consolidación de iniciativas que promuevan la sostenibilidad a largo plazo. A medida que evoluciona el panorama global, la compañía reafirma su compromiso con el desarrollo sostenible y la generación de oportunidades que contribuyan al bienestar de las comunidades donde opera.

Como parte de su compromiso con la sostenibilidad y la innovación, CMI seguirá explorando nuevas tecnologías en sus procesos productivos, optimizando sus operaciones para garantizar eficiencia energética y menor impacto ambiental. La empresa considera que el futuro del sector alimentario dependerá de la capacidad de adaptación a los cambios globales y de la integración de modelos de producción más sostenibles y resilientes.

Click para comentar

Popular

Salir de la versión móvil