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Congresistas demócratas llegan a El Salvador para exigir liberación de migrante deportado por error
En una acción poco común, cuatro congresistas demócratas de Estados Unidos aterrizaron este lunes en El Salvador para exigir el regreso a casa de Kilmar Ábrego García, un migrante salvadoreño que fue deportado pese a contar con protección legal contra la expulsión.
Los representantes Maxwell Frost (Florida), Robert García (California), Yassamin Ansari (Arizona) y Maxine Dexter (Oregón) afirmaron que su visita busca facilitar el retorno de Ábrego García, actualmente detenido en una prisión salvadoreña, y enviar un mensaje claro a la administración Trump: el debido proceso no es opcional.
“Donald Trump y su administración están ejecutando un programa de secuestro financiado por el gobierno, arrestando ilegalmente, encarcelando y deportando a personas inocentes con cero debido proceso”, denunció el congresista Frost a través de un comunicado.
Un error que llegó hasta la Corte Suprema
Kilmar Ábrego García, de 29 años, fue deportado el 15 de marzo pese a contar con una orden judicial que bloqueaba su expulsión. El joven migró a Estados Unidos desde El Salvador a los 16 años huyendo de la violencia de pandillas, y según sus abogados, nunca ha sido acusado ni condenado por delito alguno.
La Corte Suprema de Estados Unidos intervino en el caso y ordenó su retorno, luego de que el propio gobierno estadounidense reconociera que su deportación fue el resultado de un error administrativo. Sin embargo, desde entonces, las autoridades de la administración Trump han desafiado la decisión del máximo tribunal.
El Departamento de Seguridad Nacional ha sostenido que Ábrego García tiene vínculos con la pandilla MS-13, una acusación basada en una “fuente confidencial” y que ha sido desmentida por sus defensores legales.
Tensiones entre poderes y discursos contrapuestos
Desde la Casa Blanca, la portavoz Karoline Leavitt rechazó las acusaciones de deportación ilegal y defendió la postura oficial.
“No cometimos un error. Siempre hemos sostenido que se trataba de un individuo que debía ser deportado de nuestro país”, aseguró este lunes en una entrevista con Fox News.
El caso ha generado una fuerte tensión entre el poder ejecutivo y el judicial, mientras el Congreso demócrata intenta ejercer presión política y mediática para hacer cumplir la sentencia de la Corte Suprema.
Una visita con eco político
La semana pasada, el senador Chris Van Hollen, del estado de Maryland —donde residía Ábrego García—, también viajó a El Salvador y logró reunirse con el joven salvadoreño, pidiendo su liberación inmediata.
La visita de los congresistas ocurre en un contexto político delicado en Estados Unidos donde las políticas migratorias de la administración Trump han vuelto a colocarse en el centro del debate público. El caso de Ábrego se ha convertido en un símbolo del riesgo de errores graves en el sistema de deportaciones y del impacto de las decisiones ejecutivas en la vida de miles de migrantes.


