Economía

Congestión en puerto de Acajutla obliga a empresarios salvadoreños a rediseñar sus rutas logísticas

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La industria salvadoreña ha comenzado a modificar sus estrategias de distribución ante los persistentes cuellos de botella en el Puerto de Acajutla, principal terminal marítima del país. Según la Asociación Salvadoreña de Industriales (ASI), las compañías locales están priorizando rutas logísticas alternas, particularmente a través de Guatemala y Honduras, para asegurar entregas a tiempo hacia mercados clave como México y Sudamérica.

Durante una intervención reciente en un foro empresarial, Karla Domínguez, gerente de Inteligencia Industrial de la ASI, subrayó que las exigencias de los compradores internacionales en cuanto a puntualidad han obligado a las empresas a replantear su cadena de suministro. “Cada vez más nuestros clientes exigen que los productos lleguen sin demoras. Estamos rediseñando rutas para cumplir con esos compromisos logísticos”, puntualizó.

Transporte aéreo y terrestre: soluciones estratégicas ante la saturación portuaria
En este nuevo escenario, el transporte terrestre y aéreo ha cobrado protagonismo como solución viable ante los retrasos registrados en la terminal marítima de Acajutla. Esta tendencia se refleja en el crecimiento sostenido de las exportaciones por vía aérea, que, según datos de CEPA, aumentaron un 18.7 % durante el primer semestre de 2025.

Entre enero y junio, el Aeropuerto Internacional de El Salvador movilizó 9.07 millones de kilogramos de carga exportada, superando en más de 1.4 millones de kilogramos el volumen registrado en el mismo período de 2024. En paralelo, las importaciones aéreas crecieron 39.5 %, al cerrar el semestre con 10.6 millones de kilogramos de mercancía ingresada.

Este cambio evidencia un giro hacia soluciones logísticas más ágiles, aunque de mayor costo, en un entorno donde cumplir con los plazos contractuales es vital para la competitividad internacional.

Yilport y el reto de modernizar Acajutla
Aunque el Gobierno salvadoreño, a través de la Comisión Ejecutiva Portuaria Autónoma (CEPA), ha buscado mitigar los atrasos mediante una alianza público-privada con la firma turca Yilport, los avances aún no han resuelto los desafíos operativos.

La Unión Portuaria del Pacífico (UPDP) —entidad encargada de gestionar los puertos de Acajutla y La Unión— ha reconocido una serie de obstáculos estructurales que van desde escasez de camiones de carga hasta factores climáticos, como las mareas vivas. A pesar de una leve mejora en los tiempos de espera —de 20 a 13 días en promedio por barco—, el impacto sobre la eficiencia logística sigue siendo considerable.

Según la UPDP, se prevé que las mejoras sustanciales serán visibles hacia finales de 2025, cuando se espera la incorporación de maquinaria y flotas adicionales. La inversión proyectada por la alianza con Yilport asciende a más de $1,600 millones en un horizonte de mediano y largo plazo.

Implicaciones para el comercio exterior
El desempeño del Puerto de Acajutla es clave para la economía exportadora del país. Sin embargo, su saturación está llevando a las empresas a diversificar sus corredores logísticos, lo que implica ajustes financieros, operativos y estratégicos.

La creciente dependencia de servicios aéreos refleja no solo un problema puntual, sino una reconfiguración estructural del comercio exterior salvadoreño, donde la logística de cumplimiento se convierte en un componente crítico para mantener la competitividad regional.

Con información de Diario El Mundo

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