Economía

Cierre en Los Chorros complica logística del transporte de carga y anticipa alzas operativas

Publicado

el

La inestabilidad en el paso por la carretera Panamericana, en el tramo de Los Chorros, ha encendido las alertas en el sector de transporte de carga, que ha tenido que rediseñar sus rutas ante los constantes derrumbes y cierres intermitentes. Aunque las afectaciones aún no se traducen en un aumento de tarifas, los transportistas ya reportan un incremento en los costos operativos.

Según Raúl Alfaro, presidente de la Asociación Salvadoreña de Transportistas de Carga (ASTIC), el gremio ha implementado rutas alternas para evitar interrupciones, particularmente en el corredor que conecta Santa Tecla con Guatemala, una vía clave para el comercio regional. Aunque el desvío representa sólo 30 kilómetros adicionales, estos kilómetros extra están generando un aumento en el consumo de combustible y un desgaste mayor en las unidades pesadas.

“Hay un incremento en los costos, pero no tan significativo como para trasladarlo al cliente en este momento”, señaló Alfaro. “La carga hacia Guatemala es la más afectada, ya que Los Chorros es la ruta más directa para ese destino”.

El desvío principal se realiza por el bulevar Constitución, desde Santa Tecla, pasando por la avenida Masferrer y conectando con Nejapa y Opico a través del redondel Integración. Otra alternativa es la vía del Puerto de La Libertad, utilizando la carretera Litoral para reincorporarse en el punto conocido como “kilo cinco”.

La asociación explicó que el cierre ha sido particularmente restrictivo para vehículos con más de 15 toneladas, limitación que se ha mantenido desde el desvío de Acajutla hasta San Luis Talpa, afectando el tránsito de mercancías clave. Esta situación ha sido constante desde el fin de semana y se prolongó hasta la noche del 29 de abril, generando incertidumbre en el sector.

ASTIC calcula que el desvío implica un consumo adicional de aproximadamente 5 galones de diésel por viaje, lo que se traduce en unos $15 extras por unidad. A largo plazo, si la inestabilidad vial persiste, estos sobrecostos podrían forzar a las empresas a ajustar sus tarifas, especialmente en los envíos internacionales que recorren trayectos de hasta 300 kilómetros.

“La preocupación es que esta situación no se convierta en un patrón. Si el problema se extiende más de 15 días, tendremos que tomar decisiones más drásticas”, advirtió Alfaro.

Además del impacto económico, el gremio señala el riesgo logístico de estas interrupciones, ya que las rutas alternas no están diseñadas para el tráfico continuo de vehículos pesados, lo que puede ocasionar congestión y deterioro en otras infraestructuras viales del país.

Con información de diario El Mundo

Click para comentar

Popular

Salir de la versión móvil