Economía
Centro Histórico de San Salvador se consolida como nuevo polo turístico y de inversión en la región
El Centro Histórico de San Salvador se ha convertido en uno de los polos urbanos más activos de la región, impulsado por un aumento sostenido de inversiones privadas, mejoras en infraestructura y un flujo creciente de visitantes nacionales y extranjeros. La zona, que comprende alrededor de 80 manzanas, vive desde 2023 una fase de modernización que combina seguridad, recuperación del espacio público y simplificación de trámites, elementos que han reactivado su atractivo comercial y turístico.
La magnitud del cambio fue destacada recientemente en Forbes Centroamérica, que subrayó cómo esta área emblemática ha resurgido tras décadas de abandono, situando a sitios como la Biblioteca Nacional (BINAES) como puntos de referencia para visitantes y motor simbólico del renacimiento del casco histórico. La publicación contextualizó el fenómeno como un retorno a la memoria urbana: un espacio que combina historia, nostalgia y nuevas oportunidades.
Inversión privada al alza: más de $176 millones desde 2023
De acuerdo con datos de la Autoridad del Centro Histórico (ACH) y la Autoridad de Planificación del Centro Histórico de San Salvador (APLAN), el dinamismo económico de la zona ha superado expectativas. Desde su creación en 2023:
La inversión privada acumulada supera los $176 millones.
Más de $156 millones corresponden solo a proyectos gestionados entre 2024 y 2025.
En 2024 se tramitaron más de 450 proyectos, con una proyección de $136 millones.
En 2025, la tendencia se mantiene en ascenso: solo en enero se ejecutaron $3 millones mensuales, mientras que entre enero y mayo se registraron 80,000 m² en obras y $20.5 millones en inversión.
Este dinamismo ha generado alrededor de 16,000 empleos directos e indirectos, reflejando un impacto transversal en sectores como gastronomía, comercio, entretenimiento y servicios turísticos.
Un Centro Histórico que atrae visitantes y nuevas marcas
El resurgimiento de la zona se refleja también en la afluencia de turistas. En 2024, el Centro Histórico recibió 1.4 millones de visitantes, un crecimiento del 81% frente a 2023. Y la tendencia continúa: en agosto de 2025 se registró un aumento del 35% interanual, con expectativas altas para la temporada de fin de año.
Este flujo ha incentivado la llegada de nuevas marcas, el regreso de negocios nostálgicos y un auge emprendedor. Solo en 2025 se inauguraron más de 15 establecimientos, entre ellos:
Go Green & Crêpe Lovers (5 de diciembre): 75 empleos generados y una propuesta gastronómica orientada a consumo saludable.
Bobaluba: inversión de $150,000, nueve empleos directos y una red de 11 proveedores locales.
Market85, bajo el Portal La Dalia: espacio con alto potencial turístico por su ubicación estratégica.
Típicos Mimita: más de $125,000 en inversión y 40 nuevos empleos.
Los Güeros (taquería): nueva apuesta en el corredor gastronómico.
Pulso Shop, Calle Rubén Darío: restauración de $250,000 en cinco meses.
Nuevas aperturas de Helados Sarita, Mayan Gifts, Wendy’s (junto a BINAES) y la renovación de Súper Selectos por $1.5 millones.
Solo en la última semana de noviembre se inauguraron cuatro negocios, con estimaciones de entre 7 y 10 aperturas adicionales antes de finalizar 2025.
Una renovación urbana que redefine el corazón de San Salvador
La transformación del Centro Histórico está marcada por tres ejes principales:
Seguridad: La reducción drástica de riesgos en la zona ha permitido el regreso de inversionistas y visitantes.
Modernización urbana: La recuperación de plazas, calles peatonales, patrimonio arquitectónico y espacios culturales ha redefinido la experiencia del centro.
Simplificación de trámites: La ventanilla única de la APLAN ha agilizado permisos de construcción y remodelación, facilitando el ingreso de nuevos negocios.
El resultado es un ecosistema urbano donde conviven la catedral, el Teatro Nacional, el Palacio Nacional, plazas históricas, cafés, nuevos restaurantes y comercios que vuelven a darle vida al casco antiguo.
Un punto de encuentro con el pasado y una ventana para la inversión
El renacer del Centro Histórico no solo ha generado un circuito turístico sólido; también ha abierto un escenario atractivo para inversiones de mediano y largo plazo. La combinación de seguridad, afluencia de visitantes y claridad regulatoria está posicionando a la zona como un enclave competitivo en la región.
Forbes lo describió como un espacio donde convergen historia y futuro, un lugar que para muchos salvadoreños simboliza la recuperación de un patrimonio urbano que durante décadas estuvo fuera del mapa económico.
Con la llegada de más negocios, proyectos inmobiliarios en trámite y una demanda turística creciente, el Centro Histórico se configura hoy como uno de los motores económicos más vibrantes de San Salvador, un reflejo del nuevo posicionamiento de El Salvador como destino de inversión y turismo en Centroamérica.


