Economía

Recuperación económica en El Salvador seis años después del impacto del COVID-19

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Seis años después del inicio de la pandemia de COVID-19, la economía de El Salvador registra niveles de actividad superiores a los previos a la crisis sanitaria.

El país enfrentó en 2020 una de las contracciones económicas más fuertes de las últimas décadas. Sin embargo, la reapertura económica, el aumento de remesas y el dinamismo del turismo impulsaron una recuperación gradual.

Actualmente, diversos indicadores muestran crecimiento sostenido en sectores productivos y en el consumo interno.

El impacto inicial de la pandemia en 2020

El 11 de marzo de 2020, la Organización Mundial de la Salud declaró la pandemia global. Poco después, El Salvador aplicó una cuarentena nacional estricta.

El confinamiento se extendió desde el 21 de marzo hasta el 24 de agosto de 2020. Durante ese periodo, gran parte de la actividad económica se detuvo.

Según el Banco Central de Reserva de El Salvador, cerca del 53% del producto interno bruto quedó paralizado durante los meses más críticos.

Como resultado, el producto interno bruto cayó 8,2% en 2020, según estimaciones del banco central y de la Fundación Salvadoreña para el Desarrollo Económico y Social.

Sectores productivos se recuperan tras la reapertura

La reapertura económica permitió una rápida recuperación en varios sectores productivos.

En 2021, la economía salvadoreña registró un crecimiento cercano al 10,3%. Algunas estimaciones situaron la expansión hasta 11,9%.

Este crecimiento respondió al aumento de remesas, la reactivación del comercio y la recuperación de las exportaciones.

Además, el mercado laboral mostró señales de mejora. Durante ese año se generaron alrededor de 69.700 empleos formales.

Con el paso del tiempo, sectores como servicios, comercio, construcción y turismo retomaron niveles de actividad similares o superiores a los registrados antes de la pandemia.

Remesas y consumo interno impulsan la actividad económica

Las remesas familiares se consolidaron como uno de los principales motores de la economía salvadoreña.

Durante los años posteriores a la pandemia, estos envíos mostraron un crecimiento constante.

En 2025, las remesas alcanzaron cifras cercanas a los 9,000 millones de dólares. Este flujo fortaleció el consumo interno y la actividad comercial.

Además, las remesas representan cerca del 25% del producto interno bruto del país.

Este ingreso externo sostiene el gasto de los hogares y dinamiza sectores como comercio, servicios y construcción.

Turismo, construcción y comercio lideran el crecimiento

En los últimos años, varios sectores han liderado la recuperación económica.

El turismo muestra un crecimiento constante, impulsado por mayor llegada de visitantes internacionales.

Al mismo tiempo, el sector construcción registra aumentos significativos en inversión y desarrollo de proyectos.

En algunos trimestres recientes, la construcción ha mostrado incrementos superiores al 27%.

El comercio y los servicios también mantienen una expansión sostenida gracias al consumo interno.

Crecimiento moderado pero estable

Tras el fuerte rebote de 2021, la economía salvadoreña entró en una etapa de crecimiento moderado.

En 2022, el producto interno bruto aumentó cerca del 2,8%. Posteriormente, el crecimiento alcanzó 3,5% en 2023.

Para 2024, la expansión económica se ubicó alrededor del 2,6%.

A pesar de ese ritmo más moderado, la economía mantuvo una tendencia positiva y superó los niveles previos a la pandemia.

En 2025, el crecimiento anual se situó cerca del 4%, según estimaciones del Fondo Monetario Internacional.

Proyecciones económicas para 2026

Las proyecciones para 2026 indican una desaceleración moderada del crecimiento económico.

Organismos como el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Central de Reserva de El Salvador prevén una expansión entre 2,5% y 3%.

Entre los factores considerados figuran la desaceleración económica global y posibles cambios en las políticas migratorias en Estados Unidos.

Estas medidas podrían influir en el flujo de remesas hacia el país.

Aun así, las proyecciones sitúan el crecimiento por encima del promedio histórico registrado entre 2000 y 2024.

Empresas y Mipymes tras la pandemia

Las micro, pequeñas y medianas empresas enfrentaron uno de los mayores impactos durante la pandemia.

Muchos negocios cerraron o redujeron operaciones en 2020 y 2021.

Con la recuperación económica, varias empresas lograron reactivar sus actividades.

Actualmente, las MIPYMES muestran mayor resiliencia en sectores como comercio, servicios y turismo.

Sin embargo, algunos negocios aún enfrentan limitaciones financieras o pérdida de capacidad productiva.

Desafíos estructurales para la economía salvadoreña

A pesar de la recuperación económica, persisten desafíos estructurales.

Uno de los principales retos es la alta informalidad laboral en el país.

Además, la economía mantiene una fuerte dependencia de las remesas familiares.

Otro desafío es la necesidad de mejorar la productividad empresarial y promover mayor innovación.

Especialistas también señalan la importancia de impulsar la digitalización y fortalecer la inversión productiva.

Balance económico seis años después del COVID-19

Seis años después del inicio de la pandemia de COVID-19, la economía salvadoreña muestra señales claras de recuperación.

El crecimiento económico superó los niveles previos a la crisis sanitaria y varios sectores productivos registran expansión sostenida.

No obstante, el país aún enfrenta retos relacionados con pobreza, informalidad laboral y dependencia de ingresos externos.

En este contexto, el desempeño económico de los próximos años dependerá del crecimiento global, las remesas y la consolidación de la inversión interna.

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